De sustancia prohibida a suplemento popular: expertos advierten sobre riesgos de la creatina sin supervisión médica
Más allá de una moda pasajera, los hábitos saludables y la actividad física se han consolidado como componentes fundamentales del estilo de vida contemporáneo. Este fenómeno ha impulsado una economía completa alrededor del deporte, destacándose sectores como gimnasios, centros de entrenamiento, moda deportiva, calzado especializado y, especialmente, los suplementos nutricionales.
La evolución de la creatina en el mundo deportivo
En el segmento de suplementos, productos como la creatina han ganado popularidad exponencial, particularmente entre quienes buscan mejorar su rendimiento físico y capacidad atlética. Sin embargo, este consumo creciente ha generado numerosos mitos, dudas y preocupaciones sobre sus efectos reales y el uso adecuado.
En entrevista exclusiva con Caracol Televisión, el médico deportólogo Jorge Palacio Uribe detalló los alcances, beneficios y precauciones esenciales que deben considerarse antes de incorporar este suplemento en cualquier rutina de entrenamiento.
Según el especialista, la creatina es una sustancia que el organismo produce naturalmente y que también se obtiene mediante la alimentación regular. No obstante, en los últimos años ha adquirido relevancia extraordinaria como suplemento deportivo de alto consumo.
De lista prohibida a objeto de estudio científico
El experto explicó que la percepción sobre la creatina ha experimentado una transformación radical con el tiempo. En sus inicios, su uso estuvo estrictamente restringido en el ámbito deportivo competitivo, pero tras ser retirada en 2005 de la lista de sustancias prohibidas por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA), comenzó a ser objeto de investigaciones científicas exhaustivas.
"Hoy sabemos que la creatina es el precursor del creatín fosfato, un sustrato energético clave que el cuerpo utiliza principalmente en ejercicios de fuerza intensa", afirmó Palacio Uribe. "En los últimos años, además, han surgido estudios que exploran su posible impacto en otras áreas, como el deterioro cognitivo, el proceso de envejecimiento o la salud muscular general".
Aunque algunas de estas investigaciones permanecen en etapas preliminares, reflejan el interés creciente de la comunidad científica por comprender los beneficios potenciales de este compuesto más allá del rendimiento deportivo exclusivo.
Riesgos y precauciones fundamentales
Sin embargo, los expertos coinciden unánimemente en que su consumo no debe tomarse a la ligera bajo ninguna circunstancia. La automedicación continúa siendo uno de los principales riesgos asociados al uso indiscriminado de suplementos nutricionales.
"Realmente, ningún suplemento se debe automedicar o autorrecetar", advirtió el deportólogo. "Es fundamental acudir a un especialista que conozca del tema y pueda indicar cómo y por cuánto tiempo usarlo. No todos los cuerpos son iguales ni responden de la misma manera. He presenciado casos de pacientes que, por seguir recomendaciones informales o de redes sociales, han desarrollado reacciones alérgicas severas y complicaciones de salud".
Otro aspecto que genera preocupación significativa en la comunidad médica es el posible impacto de la creatina en la función renal a largo plazo. Si bien algunos estudios han encendido alertas sobre esta posibilidad, aún no existe un consenso definitivo sobre sus efectos renales crónicos, por lo que el acompañamiento profesional resulta absolutamente crucial.
Recomendaciones finales de los especialistas
En este contexto, la recomendación general de los expertos es clara y contundente: aunque la creatina puede ofrecer beneficios específicos en ciertos casos particulares, su consumo debe ser:
- Informado mediante asesoría profesional
- Supervisado por especialistas en medicina deportiva
- Adaptado a las condiciones individuales de cada persona
- Monitoreado regularmente para detectar efectos adversos
La transición de la creatina desde sustancia prohibida hasta suplemento popular representa un caso paradigmático de cómo los avances científicos pueden cambiar percepciones, pero también subraya la importancia del consumo responsable y la supervisión médica especializada.



