Café torrefacto puede inflamar el organismo según experto en nutrición antiinflamatoria
El café es una bebida fundamental en la nutrición deportiva y el consumo diario de millones de personas, pero no todas sus variantes ofrecen los mismos beneficios para la salud. Según el dietista especializado en nutrición antiinflamatoria, Carlos de Miguel, el café torrefacto representa un riesgo significativo debido al azúcar añadido durante su procesamiento, lo que puede desencadenar procesos inflamatorios en el cuerpo.
En una entrevista reciente con el portal 'Men'sHealth España', el experto explicó que "hay versiones de café, como es el caso del café torrefacto, que puede inflamar". De Miguel destacó que la calidad del grano y el proceso de tostado son determinantes para que esta bebida actúe como un aliado de la salud o como un agente inflamatorio.
La diferencia crucial entre el café de calidad y el torrefacto
Según el nutricionista, el café por sí mismo no es un agente inflamatorio. Los granos de alta calidad contienen propiedades antioxidantes que benefician al sistema nervioso y pueden reducir el riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson o la demencia. Sin embargo, el café torrefacto —común en muchos hogares y establecimientos— se procesa tostando el grano con azúcar, lo que genera una versión de la bebida de la cual "debemos huir" según las palabras del especialista.
De Miguel enfatiza que la dosis recomendada oscila entre dos y tres tazas diarias. Superar esta cantidad, o consumir café de baja calidad, puede elevar los niveles de cortisol, lo que en personas con ansiedad podría derivar en una inflamación crónica con el paso del tiempo.
Impacto en el sistema digestivo y recomendaciones para un consumo óptimo
Uno de los puntos clave destacados por el nutricionista es la distinción entre la activación por cafeína y la inflamación. Mientras que la activación produce síntomas temporales como mayor concentración o un ligero temblor, la inflamación se manifiesta a través de pesadez, hinchazón abdominal y dolor articular persistente.
Para optimizar el consumo de café y minimizar riesgos, el especialista sugiere tres pautas fundamentales:
- Esperar al menos 20-30 minutos tras despertar: Esto permite que el pico natural de cortisol empiece a estabilizarse antes de introducir cafeína en el organismo.
- Hidratación previa: Beber un vaso de agua antes del primer café para recuperar la hidratación perdida durante las horas de sueño.
- Límite horario: Evitar su consumo después de las 15:00 o 16:00 horas para no interferir con la calidad del descanso y los ciclos naturales de sueño.
El café descafeinado como alternativa saludable
Para quienes buscan evitar la cafeína, De Miguel aclara que el café descafeinado mantiene entre el 85% y el 95% de sus polifenoles beneficiosos. Esta opción es incluso menos inflamatoria al no estimular la hormona del cortisol, siempre y cuando se asegure que el proceso de descafeinado y el grano original sean de alta calidad.
El experto concluye que elegir bien el café es clave para evitar efectos inflamatorios y maximizar los beneficios para la salud. Un café de calidad, consumido con moderación y siguiendo las pautas adecuadas, puede convertirse en un verdadero aliado nutricional.



