Los dos 'enemigos invisibles' que aceleran el envejecimiento humano, según neurocientífico
El envejecimiento rápido en los seres humanos no está determinado únicamente por la genética, sino que se ve fuertemente influenciado por los hábitos de vida. Según el neurocientífico Francisco Mora, dos factores principales actúan como 'enemigos invisibles' que desgastan el cuerpo: la falta de sueño reparador y el estrés constante.
Impacto hormonal del sueño y el estrés
Mora explica que ambos elementos incrementan la producción de hormonas como el cortisol, la adrenalina y la prolactina. Una exposición prolongada a estas sustancias puede alterar casi todos los procesos fisiológicos del organismo, haciendo que las células envejezcan más rápido y aumentando el riesgo de enfermedades crónicas.
El cerebro es particularmente sensible a este deterioro, pero hábitos como dormir bien y mantener rutinas saludables pueden retrasar significativamente el envejecimiento cerebral. Por ejemplo, la siesta se asocia con beneficios cognitivos, mejorando la memoria y consolidando el aprendizaje.
Calidad del sueño: clave para un envejecimiento saludable
El especialista recomienda que los adultos sanos duerman alrededor de siete horas diarias. Un sueño se considera reparador si la persona concilia el sueño en menos de 25-30 minutos y despierta con sensación de descanso. Aunque existen excepciones, como quienes duermen menos de seis horas o necesitan más tiempo, la calidad del sueño es determinante para la salud a largo plazo.
Edad biológica vs. edad cronológica
Mora diferencia entre la edad cronológica, que corresponde al tiempo vivido, y la edad biológica, que refleja el estado real del organismo. La edad biológica tiene la ventaja de poder modificarse mejorando el cuidado médico, la alimentación, el medio ambiente, la gestión del estrés y el sueño, lo que subraya la importancia de los hábitos en el proceso de envejecimiento.
Hábitos que influyen en el ritmo de envejecimiento
El ritmo de envejecimiento depende en mayor medida del estilo de vida que de la genética. Según Mora, estos son los factores clave para retrasarlo:
- Dormir lo suficiente y con buena calidad.
- Reducir el estrés crónico.
- Mantener una alimentación adecuada.
- Exponerse a la luz solar al iniciar el día.
- Incorporar descansos breves como la siesta.
El neurocientífico concluye que aproximadamente el 70% del envejecimiento está relacionado con los hábitos de vida, frente a un 30% determinado por la genética, destacando el poder de las decisiones diarias en la salud y longevidad.



