La otra cara de la fama televisiva: Andrés Sandoval revela su batalla interna
Andrés Sandoval, reconocido actor de la televisión colombiana con una trayectoria consolidada en producciones emblemáticas, ha decidido abrir su corazón sobre los demonios que enfrentó detrás de las cámaras. A pesar de su éxito en series como La Reina del Flow, Rosario Tijeras, La esquina del diablo y Juego limpio, que lo catapultaron a la fama nacional, el artista confiesa que su vida personal se desmoronaba progresivamente.
El vacío detrás del éxito
En una entrevista reciente con el programa La Red, Sandoval describió con crudeza cómo, a pesar de contar con estabilidad económica, reconocimiento público y numerosas oportunidades profesionales, se sentía atrapado en una sensación constante de vacío existencial. "Uno como artista es muy sensible, tal vez mucho más que la gente que no tiene nada que ver con el arte", reflexionó el actor. "A los 20, casi 30, uno todavía no tiene muchas herramientas y se deja llevar por esa angustia y esa crisis existencial de hacer parte de un sistema".
El intérprete compartió abiertamente su lucha contra la depresión clínica y el abuso de diversas sustancias, admitiendo que durante años se entregó a excesos que deterioraron gravemente su bienestar físico y emocional. "Me dejé llevar por todos los excesos habidos y por haber, por todo tipo de sustancias, lo que quieran", confesó Sandoval. "Yo escuchaba voces y se lo adjudicaba a las sustancias, pero en ese momento sí eran muchas voces que me decían que esta vida era una estupidez".
La polémica visita al Cartucho
Uno de los episodios que generó mayor especulación pública fue su presencia en la antigua calle del Cartucho, zona históricamente asociada con la drogadicción y marginalidad en Bogotá. Sandoval aclaró definitivamente que su visita no respondía a vivir en la calle, como circularon versiones, sino que formaba parte de una meticulosa preparación actoral. "Estaba preparando un personaje de habitante de calle y lo primero que pensé es: 'la mejor forma de crear mi personaje o hacer trabajo de campo no es ir a buscarlos en la calle, sino ir al centro, a la calle de El Cartucho'", explicó el actor.
Sin embargo, reconoció que este proceso investigativo coincidió con uno de los momentos más oscuros de su vida, cuando su estado emocional ya presentaba graves afectaciones. "El hecho de sentir y ver que tenía dinero, mujeres y todas las facilidades, a la vez me sentía vacío", describió. "Tenía todo y no tenía nada. Eso responde a un montón de vacíos que traía desde mi infancia y quería llenarlos con todo, menos con lo que tenía realmente que hacer que era con el aspecto espiritual, con Dios".
Pensamientos suicidas y autolesiones
La situación llegó a extremos críticos que incluyeron pensamientos suicidas recurrentes e intentos concretos de autolesión. En un episodio particularmente dramático, Sandoval relató cómo se cortó con un vidrio durante una crisis emocional desbordante. "Fue cortándome, rompí un vidrio y empecé a cortarme a la loca", recordó con dolor. "Al día siguiente estaba la sangre, la gente a mi alrededor curándome y mis mejores amigos regañándome".
El camino hacia la recuperación
Después de tocar fondo, el actor inició un extenso proceso de transformación personal centrado en su salud mental que ya supera los doce años de trabajo psicológico continuo y crecimiento interior. Sandoval enfatiza que este viaje ha sido largo, constante y profundamente transformador, permitiéndole reconstruir su vida desde fundamentos más sólidos y saludables.
Su testimonio sirve como un recordatorio potente sobre los desafíos emocionales que pueden esconderse detrás del éxito aparente, especialmente en industrias creativas donde la sensibilidad artística a menudo colisiona con las presiones del sistema y las expectativas sociales.



