Alerta en Santander: Intoxicaciones por fármacos en colegios aumentan silenciosamente
Expertos y autoridades sanitarias han emitido una alerta contundente sobre los riesgos que genera la dependencia y el acceso irregular a fármacos, un fenómeno silencioso que ya ha dejado múltiples menores intoxicados en Santander y otras regiones del país.
Los casos que encendieron las alarmas
Con los tres nuevos casos reportados de estudiantes intoxicados con clonazepam en un colegio de San Gil, Santander, ya asciende a ocho el número de adolescentes entre 14 y 16 años que requirieron traslado a centros de salud durante este incidente. Lo que aparentemente comenzó como un "juego" o reto entre estudiantes, terminó convertido en una emergencia médica que ha revelado una práctica cada vez más frecuente en entornos escolares.
Lo ocurrido en San Gil no es un hecho aislado. Autoridades y expertos consultados advierten que el consumo de medicamentos sin prescripción entre adolescentes está creciendo de manera preocupante en colegios de todo el país, representando un problema de salud pública que requiere atención inmediata.
Un fenómeno con raíces profundas
La psicóloga Yadira Mateus Esteban, magíster en psicología con énfasis clínico, explica que el consumo de medicamentos psiquiátricos con fines recreativos es un tema que ha ido en aumento en los últimos años. Según la experta, una de las posibles razones por las cuales los jóvenes recurren a estas prácticas está relacionada "con el afianzamiento de la cultura de la felicidad y la baja tolerancia a la frustración".
"Los jóvenes optan por evadir todo aquello que sea displacentero, preocupante o estresante y se refugian en medicamentos de fácil acceso 'para no sentir'", señala Mateus, destacando que estos fármacos son consumidos buscando efectos similares a una "borrachera barata", situación que se agrava cuando se mezclan con alcohol u otras sustancias.
El panorama nacional: casos que se repiten
Esta problemática trasciende las fronteras de Santander:
- En Salamina, Caldas, a mediados de 2024, cerca de 10 adolescentes entre 12 y 16 años resultaron intoxicados y hospitalizados tras seguir un reto en redes sociales que combinaba drogas con energizantes.
- En Armenia, Quindío, en septiembre de 2023, se presentó una intoxicación masiva en un colegio oficial por consumo de clonazepam, aunque desde julio de ese año ya se venía alertando sobre el "consumo recreativo" de esta sustancia.
- Casos similares se han registrado en Santa Marta y otras ciudades del país, confirmando que se trata de un fenómeno nacional.
Las benzodiacepinas: medicamentos de alto riesgo
Detrás de estos episodios hay un elemento común que preocupa especialmente a los expertos: el uso de medicamentos diseñados para tratar trastornos mentales que circulan fuera del control médico. En Colombia, el consumo por parte de jóvenes de benzodiacepinas -medicamentos originalmente recetados para trastornos de ansiedad y depresión- no es nuevo.
La médica toxicóloga Diana Marcela Pava, directora general del Instituto Nacional de Salud, explica que "si se revisan los reportes de la revista Forensis de Medicina Legal o el comportamiento de las intoxicaciones en el Instituto Nacional de Salud, dentro de las intoxicaciones en los ocho grupos donde están los medicamentos, siempre se sitúan las benzodiacepinas".
La experta señala que en las cifras oficiales de intoxicaciones por sustancias químicas, las benzodiacepinas ocupan los más altos registros dentro de la categoría de medicamentos, superando incluso a sustancias psicoactivas y plaguicidas en algunos indicadores.
Graves riesgos para la salud: de la dependencia hasta la muerte
Las expertas consultadas coinciden en los graves riesgos para la salud a corto y largo plazo:
- Tolerancia y dependencia: Las benzodiacepinas, opioides y alcohol tienen gran capacidad de generar dependencia, requiriendo mayores dosis para producir el mismo efecto.
- Alteraciones fisiológicas: Estos medicamentos aumentan la acción del neurotransmisor GABA, disminuyendo la actividad neuronal de manera peligrosa cuando se automedican.
- Riesgo de muerte: El uso indebido puede causar la muerte, como ocurrió en Perú en 2023, donde una niña de 11 años falleció al consumir estas pastillas siguiendo el reto del clonazepam.
Cifras que alarman: el panorama en Santander y Colombia
Los registros oficiales muestran una realidad preocupante:
- En 2023, Colombia registró 46.253 personas intoxicadas por sustancias químicas, de las cuales 22.187 (48%) fueron por medicamentos.
- En Santander se reportaron 920 casos durante el mismo año, con Bucaramanga liderando con 311 casos, seguido de Floridablanca y Piedecuesta.
- Esto significa que, a diario, en Colombia unas 60 personas sufrieron intoxicaciones por medicamentos, mientras en Santander se presentaron cerca de dos casos diarios.
- En Santander, el 67,6% de los casos ocurrieron en mujeres y el 84,7% tuvo intencionalidad suicida.
Acceso irregular y responsabilidad adulta
A pesar de que se trata de medicamentos de control especial que solo se consiguen con fórmula médica, la directora del INS denuncia que "algunos pacientes coinciden en que se pueden conseguir en 'el mercado negro' o de manera fraudulenta".
Gloria Marcela Orduz García, secretaria de Salud de Bucaramanga, aunque asegura que no se han generado alertas por este motivo en entornos escolares de la ciudad, hace un llamado contundente: "Es posible que los menores de edad puedan acceder a los medicamentos porque padres o familiares, quienes los tienen prescritos, los dejan a su alcance".
Señales de alerta que requieren atención inmediata
La psicóloga Mateus advierte que es fundamental que docentes, padres y personal escolar reconozcan señales como:
- Cambios en el comportamiento: irritabilidad, agresividad, aislamiento o ideación suicida.
- Problemas académicos: disminución en el rendimiento y falta de interés en actividades escolares.
- Signos físicos: somnolencia, falta de coordinación, mareos y náuseas.
"Si un padre o un docente ve uno de estos contextos, debe actuar de forma inmediata, porque la tolerancia puede llevar a trastornos muy complejos más adelante, incluso la muerte", asegura la experta.
Un problema que trasciende la adolescencia
La directora del INS, Diana Pava, explica que estas intoxicaciones también se presentan en otros escenarios:
- Eventos masivos o contextos de fiesta, donde se combina alcohol con diferentes sustancias.
- Adultos que hacen uso indebido de sus prescripciones médicas.
- Personas que desarrollan alta dependencia y tolerancia al consumo.
Más allá de los retos virales o las tendencias digitales, especialistas coinciden en que el verdadero desafío está en la prevención, el acompañamiento adulto y la educación sobre los graves riesgos del consumo irregular de medicamentos. Un fenómeno silencioso que hoy aparece en los colegios, pero que refleja una relación cada vez más riesgosa entre los jóvenes y el uso indebido de fármacos.



