Estudio revela que el café con cafeína reduce el riesgo de demencia hasta en un 18%
Café con cafeína reduce riesgo de demencia en 18%, según estudio

El consumo moderado de café con cafeína reduce significativamente el riesgo de demencia

Un estudio científico publicado en la revista JAMA revela que el consumo regular de café con cafeína está asociado con una disminución considerable en el riesgo de desarrollar demencia y problemas cognitivos. La investigación, realizada por expertos de Mass General Brigham, la Escuela de Salud Pública TH Chan de la Universidad de Harvard y el Instituto Broad del MIT, analizó datos de más de 130.000 participantes durante un período de seguimiento de hasta 43 años.

Metodología y alcance del estudio

La investigación incluyó a 86.606 mujeres participantes del Nurses' Health Study y 45.215 hombres del Health Professionals Follow-up Study, dos de los estudios prospectivos más importantes sobre factores de riesgo de enfermedades crónicas. Los científicos recopilaron información sobre el consumo de café con cafeína, café descafeinado y té cada 2 a 4 años mediante cuestionarios validados de frecuencia alimentaria.

Durante el extenso período de seguimiento, se documentaron 11.033 casos de demencia entre los participantes. Tras ajustar los factores de confusión, los investigadores descubrieron que un mayor consumo de café con cafeína se asociaba significativamente con un menor riesgo de demencia, con 141 casos frente a 330 casos por cada 100.000 personas-año.

Resultados específicos y porcentajes clave

Los datos muestran que tanto hombres como mujeres que consumían más café con cafeína presentaron un riesgo 18% menor de demencia en comparación con quienes consumían poco o nada de esta bebida. Además, los consumidores regulares de café con cafeína mostraron una menor prevalencia de deterioro cognitivo subjetivo (7,8% frente a 9,5%).

El autor principal Daniel Wang, científico del Hospital General Brigham de Massachusetts y profesor adjunto de Harvard, explicó: "Al buscar posibles herramientas para la prevención de la demencia, pensamos que algo tan común como el café podría ser una intervención dietética prometedora. Nuestro acceso exclusivo a datos de alta calidad, gracias a estudios que se llevan realizando durante más de 40 años, nos permitió concretar esa idea".

Cantidades óptimas y diferencias entre bebidas

Los investigadores identificaron que las diferencias más pronunciadas se observaron con la ingesta de aproximadamente:

  • 2 a 3 tazas diarias de café con cafeína
  • 1 a 2 tazas diarias de té

El estudio también reveló que el té mostró asociaciones similares con resultados positivos, mientras que el café descafeinado no se asoció con beneficios significativos para la salud cognitiva.

Mecanismos neuroprotectores y consideraciones genéticas

Los autores explican que tanto el café como el té contienen ingredientes bioactivos como polifenoles y cafeína, que actúan como factores neuroprotectores al reducir la inflamación y el daño celular, protegiendo así contra el deterioro cognitivo.

Yu Zhang, estudiante de Harvard Chan School y becario de investigación en Mass General Brigham, destacó: "También comparamos a personas con diferentes predisposiciones genéticas a desarrollar demencia y vimos los mismos resultados, lo que significa que el café o la cafeína probablemente sean igualmente beneficiosos para las personas con alto y bajo riesgo genético de desarrollar demencia".

Advertencias y límites de consumo

A pesar de los resultados alentadores, los investigadores advierten que los hallazgos sobre la relación entre el café y la demencia han sido inconsistentes en estudios previos, que generalmente han tenido seguimientos limitados y detalles insuficientes sobre patrones de consumo a largo plazo.

Es importante destacar que organizaciones como la FDA señalan que un exceso de cafeína puede tener efectos negativos y representar riesgos para la salud. Para la mayoría de los adultos, la FDA indica que aproximadamente 400 miligramos diarios (equivalente a 2-3 tazas de café de 355 ml) son una cantidad que generalmente no se asocia con efectos adversos.

Sin embargo, la Academia Estadounidense de Pediatría desaconseja las bebidas energéticas para niños y adolescentes debido a sus niveles de azúcar y cafeína, ya que el exceso de cafeína en jóvenes puede provocar:

  1. Aumento del ritmo cardíaco y palpitaciones
  2. Presión arterial elevada
  3. Ansiedad y problemas de sueño
  4. Problemas digestivos y deshidratación

El estudio representa uno de los análisis más completos hasta la fecha sobre la relación entre el consumo de bebidas con cafeína y la salud cognitiva a largo plazo, proporcionando evidencia sólida sobre los beneficios neuroprotectores del consumo moderado de café con cafeína y té.