Sobrepeso y obesidad: enfermedades crónicas que afectan a seis de cada diez colombianos
La epidemióloga Alexandra Guarín, directora médica para Colombia de Novo Nordisk, ha declarado categóricamente que el sobrepeso y la obesidad son enfermedades crónicas con profundas implicaciones sanitarias, sociales y económicas. Estas patologías representan actualmente uno de los mayores retos de salud pública tanto en Colombia como a nivel mundial.
Una crisis de salud pública en cifras alarmantes
Las estadísticas respaldan la gravedad de la situación. Según datos recientes citados por la experta, aproximadamente el 64% de la población colombiana vive con sobrepeso u obesidad. Esta proporción equivale a que seis de cada diez personas en el país enfrentan esta condición que afecta directamente su calidad de vida y bienestar.
El Atlas de Obesidad 2025 proyecta que para 2030, el Índice de Masa Corporal (IMC) elevado continuará aumentando en toda la región. En las Américas, se estima que afectará al 73% de los hombres y al 75% de las mujeres adultas. Para Colombia específicamente, las proyecciones indican que el 64% de los adultos presentará IMC elevado y el 26% vivirá con obesidad, lo que representa cerca de 27,9 millones de personas.
Reconocimiento como enfermedad y sus graves complicaciones
Guarín destaca que uno de los avances más significativos en los últimos años ha sido el reconocimiento de la obesidad como una enfermedad en sí misma. "Ya se ha empezado a ver como una enfermedad per se, ya se está empezando a diagnosticar. Antes se veía simplemente como una condición adicional, pero realmente es parte de las enfermedades crónicas que llevan a complicaciones adicionales", explica la especialista.
Entre las complicaciones más graves se encuentran:
- Enfermedades cardiovasculares
- Diabetes tipo 2
- Alteraciones osteoarticulares
- Problemas ginecológicos y de fertilidad
- Mayor riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer
"El riesgo relativo que tienen las personas con obesidad, especialmente aquellas con grado dos y grado tres, puede ser hasta dos o tres veces superior al de la población que no tiene esta condición para desarrollar eventos cardiovasculares", advierte Guarín.
Impacto mortal y distinción entre sobrepeso y obesidad
El panorama es particularmente preocupante en América Latina, que enfrenta algunos de los niveles más altos de discapacidad y muerte atribuibles al sobrepeso y la obesidad a nivel global. Solo en Colombia, se registraron 378.621 muertes prematuras por enfermedades no transmisibles atribuibles a un IMC alto en 2021.
Guarín hace una distinción importante: en Colombia, "el porcentaje más grande de pacientes está entre sobrepeso y obesidad grado uno". Aunque los casos de obesidad grado tres son menos frecuentes que en países como Estados Unidos, la tendencia sigue siendo alarmante y requiere atención inmediata.
Abordaje integral del tratamiento
En cuanto al tratamiento, la experta insiste en que no existe una solución única ni inmediata. La nutrición balanceada y el ejercicio regular son pilares fundamentales, pero no siempre suficientes. "Habrá pacientes que requieren una ayuda adicional. Ahí es donde viene a jugar un papel tan importante que las personas consulten a su médico para tener una ayuda profesional y un acompañamiento", afirma.
Sobre las terapias farmacológicas, Guarín aclara que se trata de medicamentos que deben ser utilizados exclusivamente bajo supervisión médica especializada. Estos tratamientos requieren evaluación del perfil del paciente, exámenes previos, seguimiento en la dosificación y manejo adecuado de posibles eventos adversos.
Combatiendo el estigma social
Un aspecto central que aborda la epidemióloga es el estigma social que rodea estas condiciones. "Culturalmente tenemos que empezar a quitar el estigma de que todo es solo fuerza de voluntad", señala Guarín. Muchas personas con sobrepeso u obesidad realizan ejercicio regularmente y cuidan su alimentación, pero enfrentan alteraciones metabólicas que dificultan significativamente la pérdida de peso.
Preocupación por la población infantil
La alerta se extiende también a los niños y adolescentes. Guarín advierte sobre la creencia cultural errónea de que "el niño tiene que ser gordito", cuando la evidencia científica muestra claramente que un niño con obesidad tiene una alta probabilidad de convertirse en un adulto con la misma condición.
"Si no atendemos ahora esta problemática, el riesgo más alto es tener una población con mucha más carga de enfermedad y un impacto enorme para el sistema de salud", concluye la especialista, enfatizando la necesidad de intervenciones tempranas y políticas públicas efectivas para enfrentar esta crisis de salud que afecta a millones de colombianos.
