La diabetes no siempre se manifiesta primero con síntomas evidentes en la sangre; en muchos casos, la boca puede ser una de las primeras zonas en mostrar señales de alerta. Cambios en las encías, infecciones frecuentes o problemas de cicatrización oral pueden estar relacionados con alteraciones en los niveles de glucosa.
De la gingivitis a la pérdida dental
En una primera etapa aparece la gingivitis, caracterizada por encías inflamadas, enrojecidas y con sangrado frecuente. Si no se trata a tiempo, puede evolucionar hacia periodontitis. La Federación Mexicana de Diabetes detalló que, durante esta fase, las encías comienzan a separarse de los dientes y se forman bolsas que pueden llenarse de bacterias y pus. La infección puede destruir parte del hueso de la mandíbula, modificar la mordida y provocar movilidad dental hasta causar la pérdida de piezas o la necesidad de extracción.
La relación entre infecciones bucales y glucosa
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos señalaron que las enfermedades de las encías y la diabetes mantienen una relación directa, ya que las infecciones bucales pueden elevar aún más la glucosa y dificultar el control de la enfermedad. Además, los niveles altos de azúcar también se reflejan en la saliva, lo que favorece el crecimiento de bacterias relacionadas con caries y padecimientos periodontales.
Cinco señales de alerta en la boca
Entre los principales síntomas que pueden advertir problemas relacionados con la diabetes se encuentran:
- Encías inflamadas o con sangrado.
- Sensación constante de boca seca.
- Dientes flojos.
- Cambios en la mordida.
- Infecciones bucales que tardan en sanar.
Los especialistas recomiendan acudir al odontólogo al menos una o dos veces al año para realizar limpiezas y revisiones, además de mantener una higiene bucal diaria adecuada y evitar fumar, ya que el tabaquismo incrementa el riesgo de enfermedad periodontal y agrava las complicaciones asociadas con la diabetes.



