Día Mundial de la Obesidad: Colombia enfrenta una epidemia silenciosa
En el marco del Día Mundial de la Obesidad, las cifras revelan una realidad alarmante en la Región de las Américas, donde el 67,5% de la población padece sobrepeso u obesidad. Colombia no escapa a esta tendencia preocupante, con el 26% de los adultos viviendo actualmente con esta condición médica.
Una enfermedad, no una elección estética
La Alianza Alimentación con Propósito, integrada por ocho organizaciones líderes del sector salud, busca derribar el mito de que la obesidad es simplemente una cuestión de estética o falta de voluntad. Se trata de una enfermedad multifactorial y compleja que involucra factores genéticos, biológicos y cerebrales.
"Porque conocemos la ciencia y entendemos la ciencia, comprendemos que la obesidad es una enfermedad genética, biológica que involucra al cerebro", explicó el doctor Sean Wharton, experto internacional invitado a Cartagena para un encuentro de médicos y científicos. "Hay que entender esa diferencia entre la persona que vive con obesidad y la persona que quiere perder algunos kilos y puede hacerlo en el gimnasio".
El rostro invisible de la malnutrición
Paradójicamente, un paciente con obesidad puede estar técnicamente desnutrido. El consumo excesivo de calorías vacías provenientes de grasas saturadas, azúcares refinados y sodio genera un superávit de peso, pero una deficiencia crítica de nutrientes esenciales.
Esta deficiencia nutricional, combinada con el elevado porcentaje de grasa corporal, dispara el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, colesterol alto, diabetes tipo 2, afecciones respiratorias crónicas y varios tipos de cáncer.
Obesidad sarcopénica: el peligro oculto
Uno de los mayores riesgos en el manejo inadecuado de la obesidad es la pérdida de masa muscular, un fenómeno conocido como obesidad sarcopénica. Esto es especialmente común en adultos mayores o en personas que se someten a dietas restrictivas sin supervisión profesional.
La masa muscular es el motor metabólico del cuerpo; si disminuye, la capacidad funcional cae y las complicaciones metabólicas aumentan. Ante este escenario, la Alianza destaca el papel de los Alimentos con Propósitos Médicos Especiales (APMES), diseñados para cubrir requerimientos específicos que la dieta convencional no logra suplir.
Hoja de ruta para un abordaje integral
Los expertos de Alimentación con Propósito enfatizan que el tratamiento debe ser multidisciplinario y alejarse de las soluciones 'milagrosas'. Estas son las recomendaciones clave:
- Evaluación individualizada: No existe una dieta universal. La edad, el estado metabólico y la genética determinan lo que cada cuerpo necesita. La guía de un nutricionista es fundamental.
- Actividad física con propósito: Más allá de 'quemar calorías', el ejercicio debe enfocarse en desarrollar fuerza y resistencia para proteger el sistema musculoesquelético.
- Huir de la desinformación: Las "dietas milagro" sin respaldo científico pueden provocar anemia, osteoporosis y desequilibrios hormonales severos.
Un llamado a la ciencia, no al estigma
La obesidad debe dejar de verse como una falta de disciplina para entenderse como una situación de salud que requiere acceso a tratamientos profesionales y entornos informados. "Adoptar prácticas sin respaldo científico es peligroso para la salud física y mental", concluyen los líderes de la Alianza.
En este 2026, el desafío de Colombia no es solo reducir las cifras de la báscula, sino garantizar que la población aprenda a nutrirse con propósito para ganar años de vida con calidad. El doctor Wharton añade: "Lo que hemos hecho en Canadá es educar para que no se genere culpa y vergüenza frente a las personas que viven con obesidad y hacerles entender que su tratamiento no tiene por qué hacerlo solas".
La lucha contra la obesidad requiere un cambio de paradigma: de la estigmatización a la comprensión científica, de las soluciones rápidas a los tratamientos integrales, y del enfoque individual al apoyo comunitario y profesional.
