Hombre contrae rara infección 'dedo de foca' tras contacto con oso pardo en Alaska
Un hombre de aproximadamente veinte años en Alaska desarrolló una rara infección conocida como "dedo de foca" después de manipular un oso pardo, según informó el Departamento de Salud de Alaska. Este caso representa potencialmente el primer registro mundial de esta infección zoonótica transmitida por un oso en lugar de por focas, que son los vectores habituales del patógeno.
Detalles del caso inusual
El incidente ocurrió cuando el hombre, previamente sano, sufrió un corte en el dedo meñique izquierdo mientras manipulaba un oso pardo en la península de Alaska. Según el boletín sanitario publicado el 19 de febrero, tanto el cuchillo como la mano del cazador habían entrado en contacto con la boca del animal antes de producirse la lesión.
Aproximadamente una semana después del incidente, el paciente comenzó a presentar enrojecimiento e hinchazón dolorosa en el dedo afectado. Aunque inicialmente recibió tratamiento con antibióticos orales, su condición empeoró significativamente. Cinco días después desarrolló fiebre y requirió hospitalización inmediata.
Identificación del patógeno
Durante la hospitalización, una exploración quirúrgica reveló daño tendinoso necrótico y artritis séptica. La inflamación persistió durante varias semanas y el paciente necesitó una segunda intervención quirúrgica. Finalmente, mediante secuenciación de ADN, se identificó a la bacteria Mycoplasma phocimorsus como la causa de la infección.
Esta bacteria, un patógeno zoonótico recientemente caracterizado, suele transmitirse por focas y está asociada con la infección conocida como "dedo de foca", que afecta principalmente las manos y puede provocar:
- Inflamación severa
- Pérdida de movilidad
- Riesgo de amputación si no se trata adecuadamente
Complejidades del diagnóstico y tratamiento
Las autoridades sanitarias de Alaska explicaron que el diagnóstico de esta infección suele ser particularmente complejo porque la bacteria "no se reproduce mediante métodos microbiológicos estándar" y presenta resistencia a la mayoría de los antibióticos habituales. Además, puede causar infecciones musculoesqueléticas graves en humanos.
Tras identificar el patógeno, los especialistas indicaron al paciente completar un tratamiento de seis semanas con doxiciclina. Según el boletín del Departamento de Salud de Alaska, el hombre "se recuperó sin evidencia clínica de recaída", aunque persistía una limitación residual en la movilidad de los dedos afectados.
Recomendaciones de salud pública
Ante este hallazgo inusual, los funcionarios de salud recomiendan que los profesionales médicos consideren la posibilidad de infección por este patógeno en pacientes que presenten problemas en tejidos blandos o articulaciones después de haber estado en contacto con:
- Focas y otros mamíferos acuáticos
- Osos de diferentes especies
- Otros animales potencialmente portadores
El mismo informe sanitario añade que "un mes después, no presentaba signos ni síntomas de infección recurrente", aunque el daño previo dejó secuelas funcionales en el dedo afectado. Este caso subraya la importancia de considerar exposiciones animales inusuales al diagnosticar infecciones de tejidos blandos.
