Alerta sanitaria por fiebre amarilla durante temporada de viajes de Semana Santa
En medio del incremento de desplazamientos durante la temporada de Semana Santa, el Ministerio de Salud de Colombia ha lanzado una alerta sanitaria dirigida específicamente a los viajeros que planean visitar zonas consideradas de alto riesgo por fiebre amarilla. Las autoridades sanitarias reiteran que la prevención mediante la vacunación oportuna es fundamental para evitar emergencias de salud pública durante este período de alta movilidad nacional.
Estadísticas preocupantes y departamentos afectados
Según cifras oficiales proporcionadas por el Ministerio de Salud, desde el inicio del brote en 2024 y hasta marzo de 2026, Colombia ha registrado un total de 180 casos confirmados de fiebre amarilla, con un lamentable saldo de 81 fallecimientos. Estos casos se han distribuido principalmente en departamentos como Tolima, Huila, Cauca, Nariño, Putumayo, Caldas y Meta, entre otros territorios nacionales.
El departamento del Tolima concentra especial preocupación, ya que el Instituto Nacional de Salud ha identificado varios municipios con circulación activa del virus, incluyendo Cunday, Villarrica, Icononzo, Purificación, Prado, Dolores, Chaparral, Ataco, Planadas y Rioblanco. Esta situación epidemiológica ha llevado a las autoridades a reforzar las medidas preventivas durante la temporada de viajes.
Requisitos de vacunación y tiempos de protección
Las autoridades sanitarias colombianas insisten en que quienes planeen viajar a estas zonas de riesgo deben aplicarse la vacuna contra la fiebre amarilla al menos 10 días antes del desplazamiento, ya que este es el tiempo necesario para que el biológico genere protección efectiva en el organismo humano. La vacuna está indicada para personas a partir de los 9 meses de edad y también se recomienda especialmente para adultos mayores de 60 años que residan o se desplacen hacia estas áreas de riesgo.
Además, el Instituto Nacional de Salud sugiere aplicar una dosis de refuerzo si han transcurrido más de 10 años desde la última vacunación, particularmente en el caso de personas que viven o transitan frecuentemente por estos territorios afectados. Contar con el certificado de vacunación actualizado no solo cumple con requisitos migratorios de algunos países, sino que representa una medida efectiva de prevención frente a esta enfermedad potencialmente grave.
Medidas complementarias de protección
Las recomendaciones sanitarias no se limitan exclusivamente a la vacunación. Las autoridades también insisten en la implementación de medidas básicas de protección personal, como el uso regular de repelentes contra insectos, el empleo de ropa que cubra adecuadamente la piel y la evitación consciente de zonas con alta presencia de mosquitos, especialmente durante actividades al aire libre o en entornos rurales donde el vector transmisor tiene mayor presencia.
"La fiebre amarilla es una enfermedad grave, pero prevenible", recordó el Ministerio de Salud en sus comunicados oficiales, enfatizando la importancia de combinar la vacunación con estas medidas de protección personal durante los desplazamientos por territorios de riesgo.
Alerta extendida a otras enfermedades
En paralelo a la advertencia sobre fiebre amarilla, el Ministerio de Salud también alertó sobre el riesgo de otras enfermedades prevenibles mediante vacunación, como el sarampión, particularmente para quienes tengan previsto realizar viajes internacionales durante esta temporada. En lo que va de 2026, Colombia ha registrado cuatro casos importados de sarampión, sin transmisión local confirmada hasta el momento, pero con un riesgo latente debido al constante flujo de viajeros internacionales.
Por esta razón, las autoridades recomiendan que quienes planeen viajar a países como Estados Unidos, Canadá o México verifiquen cuidadosamente su esquema de vacunación y, de ser necesario, se apliquen un refuerzo contra el sarampión al menos 15 días antes de la fecha programada para el viaje internacional.
La combinación de estas medidas preventivas busca garantizar que los colombianos puedan disfrutar de la temporada de Semana Santa sin poner en riesgo su salud ni la de sus familias, especialmente cuando visiten zonas donde enfermedades como la fiebre amarilla mantienen circulación activa del virus.



