Estudio revela que la sexualidad persiste en la vejez colombiana: 62% de mayores tuvo relaciones en el último año
Sexualidad en la vejez: estudio revela datos sorprendentes en Colombia

La sexualidad en la vejez: una realidad persistente que enfrenta múltiples barreras

La sexualidad no desaparece con el paso de los años, sino que se transforma adaptándose a nuevas circunstancias vitales. Esta es la conclusión central del estudio 'Mis canas, mis ganas: percepciones de la sexualidad en personas mayores', una investigación colombiana que ha indagado profundamente en cómo viven, perciben y ejercen su sexualidad hombres y mujeres mayores de 60 años en el país.

Metodología y alcance de la investigación

El trabajo de campo, desarrollado mediante encuestas, entrevistas individuales y grupos focales, abarcó cuatro ciudades colombianas: Medellín, Manizales, Tunja y Montería. La investigación buscó analizar las percepciones sobre sexualidad en la vejez desde la voz de las propias personas mayores y sus redes de apoyo, con el objetivo fundamental de aportar evidencia sólida para el ejercicio efectivo de los derechos sexuales y reproductivos en esta etapa de la vida.

Resultados cuantitativos reveladores

Los datos estadísticos del estudio muestran una realidad contundente:

  • 92,9% de los encuestados afirma que la sexualidad es parte integral de todas las personas
  • 92,1% considera normal sentir deseo sexual incluso en edades avanzadas
  • 62% reportó haber tenido relaciones sexuales en los últimos 12 meses

Sin embargo, existen diferencias significativas entre géneros: mientras el 86% de los hombres reportó actividad sexual reciente, solo el 43% de las mujeres lo hizo. La principal razón para no mantener relaciones sexuales fue la falta de pareja, mencionada por el 57% de los participantes.

Una concepción amplia de la sexualidad

En los grupos focales, las personas mayores describieron la sexualidad de manera mucho más amplia que la simple relación sexual coital. Para muchos participantes, incluye dimensiones fundamentales como:

  1. Afecto y ternura compartida
  2. Compañía emocional sostenida
  3. Intimidad física y psicológica
  4. Expresión del cariño y la conexión

'Cuando las personas ya son mayores como nosotras, y las que tienen pareja, el amor o la sexualidad no es solo penetración, hay otras maneras', señaló una mujer participante en Medellín, reflejando esta visión integral.

Cambios físicos sin fin de la vida sexual

El estudio documentó cambios corporales asociados al envejecimiento que pueden influir en la vida sexual:

  • 33% de hombres reportó dificultades para alcanzar la erección
  • 43% de mujeres mencionó problemas de lubricación

A pesar de estos cambios, la mayoría de participantes no considera que marquen el final de la sexualidad. Solo el 8,7% cree que la menopausia o andropausia significan el término de la vida sexual. Por el contrario, muchos describen estas etapas como transformaciones que modifican, pero no eliminan, la intimidad y la conexión afectiva.

Persistencia de brechas de género

Uno de los hallazgos más preocupantes es la continuidad de normas de género tradicionales:

  • 51% de mujeres encuestadas estuvo de acuerdo con que deben complacer sexualmente a los hombres
  • 42% de hombres también comparte esta percepción
  • 86% de hombres considera la sexualidad 'muy importante', frente al 73% de mujeres

Estas cifras reflejan trayectorias de socialización y roles de género que continúan marcando la forma en que las personas mayores entienden y negocian su vida sexual.

El silencio como barrera predominante

A pesar de la presencia del deseo y la actividad sexual, hablar de sexualidad sigue siendo difícil para muchas personas mayores:

  • 34% no habla con nadie sobre este tema
  • Razones principales: falta de interés (35%), vergüenza (21%), considerar el tema inapropiado (14%)

La educación sexual limitada durante su juventud aparece como factor explicativo fundamental. Muchas trayectorias de vida estuvieron atravesadas por prohibiciones y sentimientos de vergüenza que aún influyen en cómo abordan el tema.

Brecha con el sistema de salud

El informe revela una distancia preocupante entre las personas mayores y el sistema de salud en temas de sexualidad:

  • Solo el 19% ha consultado alguna vez con un médico sobre sexualidad
  • Testimonios reportan respuestas evasivas o desatentas por parte de profesionales
  • Baja utilización del condón, con justificaciones como relaciones estables o percepción de bajo riesgo

'Yo le cuento que a mí no me gusta el condón. Tengo 71 años y me acuerdo de haberlo usado tres veces no más', relató un participante de Manizales, ilustrando esta realidad.

Redes de apoyo: entre el acompañamiento y la limitación

El estudio analizó el papel de las redes familiares e institucionales:

  • 74,8% espera que sus redes respalden su vida sexual
  • Muchas familias evitan hablar del tema o lo consideran incómodo
  • Algunos participantes defienden su autonomía frente a la familia

La investigación concluye que la sexualidad en la vejez es dimensión clave del bienestar emocional, físico y social, pero sigue atravesada por barreras estructurales como estigmas, silencios heredados, falta de información y ausencia de servicios específicos de salud sexual para personas mayores.

Reconocer a las personas mayores como sujetos deseantes y autónomos resulta fundamental para avanzar hacia políticas y programas que garanticen su derecho a vivir la sexualidad de forma libre, segura y digna en Colombia.