Muerte de niño en río Tona de Santander: investigan si fue atropellado antes de caer 12 metros
Un menor de 10 años fue encontrado sin vida en el río Tona, en el municipio del mismo nombre, departamento de Santander, generando conmoción en la comunidad y una investigación exhaustiva por parte de las autoridades locales. El caso, ocurrido recientemente, mantiene en vilo a los habitantes de la región mientras se buscan respuestas sobre las circunstancias que rodearon esta trágica muerte.
Desaparición y búsqueda desesperada
De acuerdo con información preliminar, el niño había salido de su vivienda para realizar un mandado familiar, una actividad que realizaba con frecuencia y para la cual conocía perfectamente el camino. Sin embargo, pasaron varias horas sin que regresara a su hogar, lo que alertó a sus familiares y vecinos, quienes iniciaron de inmediato una búsqueda por la zona.
El cuerpo del menor fue finalmente localizado en el cauce del río Tona, a una distancia aproximada de doce metros del lugar donde fue encontrada su bicicleta. Este punto del hallazgo corresponde a un sector que carece de cámaras de seguridad, un factor que ha complicado significativamente la reconstrucción precisa de los hechos.
Hipótesis en investigación
La Policía de Santander ha informado que no se descarta ninguna hipótesis en este caso. El coronel Néstor Arévalo, vocero de la institución, señaló que será Medicina Legal la entidad encargada de establecer las causas exactas de la muerte y determinar si existen lesiones externas que puedan ayudar a aclarar lo sucedido.
Algunos allegados al menor han planteado la posibilidad de que el niño haya sido atropellado antes de aparecer en el río, una versión que hasta el momento no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades, pero que forma parte activa de las líneas de investigación que se están siguiendo.
Desconcierto familiar y pedido de justicia
Familiares del niño han manifestado su profundo desconcierto frente a lo ocurrido y han hecho un llamado público para que el caso sea esclarecido completamente. Un tío del menor aseguró que "era un niño juicioso, siempre hacía los mandados y conocía bien el camino", razón por la cual consideran especialmente extrañas las circunstancias de su fallecimiento.
Mientras avanzan las indagaciones oficiales, la comunidad de Tona ha anunciado la organización de una velatón en memoria del niño, acto que también servirá para exigir claridad y justicia sobre lo ocurrido. El caso permanece abierto a la espera del dictamen oficial de Medicina Legal, que se espera proporcione luces definitivas sobre esta tragedia.
Las autoridades continúan recabando testimonios y evidencias en la zona, con el objetivo de determinar si efectivamente hubo un accidente de tránsito previo a la caída al río o si se trató de un desgraciado incidente durante el recorrido habitual del menor. La falta de cámaras de vigilancia en el sector representa un desafío adicional para los investigadores.