Pizza Nostra en Tunja enfrenta cierre tras hallazgo fiscal de $1.000 millones en contrato con UPTC
Pizza Nostra podría cerrar por hallazgo fiscal de $1.000 millones

Pizza Nostra en Tunja enfrenta posible cierre tras escándalo fiscal de $1.000 millones

El icónico restaurante Pizza Nostra, ubicado en el parque del Pozo de Donato en Tunja, capital del departamento de Boyacá, podría cerrar sus puertas después de 28 años de operación. Esto se debe a un hallazgo fiscal de mil millones de pesos revelado por la Contraloría General de la República, relacionado con el contrato de arrendamiento del predio, que pertenece a la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC).

El origen del conflicto: un convenio bajo la lupa

El problema surge de un convenio firmado en 1998 entre la UPTC y la Cámara de Comercio de Tunja, que permitió a Pizza Nostra operar en un inmueble de alto valor histórico y turístico. Este lugar, que incluye el Pozo de Hunzahúa, vestigios precolombinos y senderos, estaba en total abandono antes de la llegada del restaurante. El acuerdo establecía un canon de arrendamiento inicial de un millón de pesos, incrementado recientemente a seis millones, más obligaciones en especie como mantenimiento y seguridad, que según estimaciones podrían valorarse en 20 millones de pesos mensuales.

Sin embargo, la Contraloría identificó que en los últimos cinco años, la universidad dejó de recibir aproximadamente mil millones de pesos por este concepto, lo que ha desatado acusaciones de corrupción y una investigación fiscal. La UPTC ha defendido el convenio, argumentando que incluye costos significativos de vigilancia y conservación que la institución no podría asumir por sí sola.

Reacciones y consecuencias inmediatas

En respuesta al escándalo, la UPTC solicitó la devolución del inmueble y anunció que no renovará el convenio con la Cámara de Comercio, que vence en agosto de 2027. Sergio Armando Tolosa Acevedo, nuevo presidente ejecutivo de la Cámara, confirmó que notificaron al arrendatario sobre la restitución del bien. Por su parte, el rector de la UPTC, Enrique Vera López, señaló que están analizando la posibilidad de un contrato directo con el empresario, ajustando el canon de arrendamiento y destinando los ingresos al programa de Arqueología de la universidad.

Rafael Cortes, propietario de Pizza Nostra, conocido como 'el Cocho', expresó su sorpresa y frustración por la situación. Afirmó que ha invertido más de 400 millones de pesos en la recuperación del lugar, transformándolo de un sitio peligroso y abandonado en un atractivo turístico funcional y seguro. Cortes argumenta que el pago total, considerando los costos de mantenimiento, supera los 26 millones de pesos mensuales, no solo los seis millones que se critican. Aunque el contrato vence el próximo año, ya está buscando una nueva sede en caso de no llegar a un acuerdo.

Debate sobre el futuro del predio

La posible devolución del inmueble a la UPTC ha generado opiniones divididas. Algunos sectores de la universidad ven con buenos ojos recuperar el control para instalar un museo o sala de exposiciones, aunque esto implicaría costos de sostenimiento estimados en al menos 30 millones de pesos mensuales. Por otro lado, organizaciones como la Corporación Centinelas de Tunja advierten que, si el predio vuelve a la administración universitaria, podría caer en el abandono como ocurrió en el pasado, perdiendo su valor turístico y accesibilidad.

Ricardo González, presidente de la corporación, sugirió que, en lugar de terminar el convenio, se podría negociar un incremento en el canon de arrendamiento para mantener el sitio operativo y seguro. Este debate subraya la tensión entre la preservación patrimonial y las consideraciones fiscales, en un caso que ha capturado la atención pública en Tunja y más allá.