Menor de 12 años cae en trampa de delincuentes mediante llamada fraudulenta en Bogotá
En un hecho que ha conmocionado a la comunidad, un niño de apenas 12 años de edad fue víctima de un elaborado engaño por parte de delincuentes en la localidad de Engativá, Bogotá. Los criminales contactaron al menor por teléfono y lograron convencerlo de entregar todos los objetos de valor de su vivienda, según reportó el programa El Ojo de la Noche de Noticias Caracol.
La estrategia de los estafadores
Los delincuentes iniciaron su plan con una llamada telefónica a la residencia, la cual fue contestada por el niño. En un primer momento, se hicieron pasar por empleados de un banco, solicitando información sobre los padres del menor. Una vez obtenidos los nombres, cambiaron abruptamente su versión.
Asustaron al niño afirmando que sus padres estaban detenidos y que, para liberarlos, debía reunir y entregar los artículos más valiosos del hogar. El padre del afectado relató que los criminales realizaron múltiples llamadas a lo largo del día, aprovechando la vulnerabilidad del menor.
Simulación de voces y entrega de pertenencias
En una escalada del engaño, los delincuentes llegaron a imitar la voz del padre para reforzar su mentira. En la llamada final, insistieron en que los padres estaban "judicializados y secuestrados", ordenando al niño que sacara todo lo de valor. El menor, confundido y asustado, obedeció.
Metió los objetos en una maleta y se dirigió a una esquina del sector, donde una mujer lo esperaba para recibir el botín. La familia, tras descubrir lo sucedido, enfrentó un duro proceso emocional.
Impacto psicológico y acciones posteriores
El padre describió el estado del niño como "parecía ido", comparándolo con alguien bajo efectos de drogas. La familia acudió al psicólogo del colegio y mantuvo reuniones con profesores para manejar la situación. El incidente ha sido traumático para todos, especialmente considerando la corta edad de la víctima.
Las autoridades ahora cuentan con grabaciones de cámaras de seguridad de la zona, las cuales esperan utilicen para identificar y capturar a la banda responsable. Se sospecha que este grupo podría estar dedicado a engañar tanto a niños como a personas mayores, despojándolos de sus pertenencias mediante tácticas similares.
Este caso subraya la importancia de educar a los menores sobre los riesgos de compartir información personal y de verificar la identidad de quienes contactan por teléfono, especialmente en ausencia de adultos.
