La Inseguridad en Bogotá Tiene Rostro Femenino: Encuesta Revela Brecha de Género
Los entornos oscuros, la acumulación de basuras y la falta de presencia policial efectiva impactan con mayor fuerza en la población bogotana, generando un clima de temor constante. Abrir las redes sociales o encender el televisor no es solo una forma de informarse, sino que se ha convertido en una confirmación diaria de un miedo latente que acecha a la ciudad.
Publicaciones de Robos y Crímenes: El Pan de Cada Día
Publicaciones sobre robos, extorsiones u homicidios son el pan de cada día en las plataformas digitales y medios de comunicación, reflejando una realidad que afecta de manera desigual a los habitantes. Una situación que no todos viven de la misma forma, como lo confirman las cifras de la reciente Encuesta de Percepción y Victimización de la Cámara de Comercio de Bogotá 2025, la cual destaca que la zozobra también tiene un rostro predominantemente femenino.
La Brecha de Inseguridad: Datos Alarmantes
De acuerdo con el informe detallado, mientras el 63,2% de los hombres siente que la inseguridad aumentó el año pasado, en las mujeres esta cifra escaló significativamente al 68,9%. Esta diferencia de más de cinco puntos porcentuales subraya una brecha de género en la percepción de la seguridad, indicando que las mujeres experimentan un mayor nivel de vulnerabilidad y temor en su vida cotidiana.
Los factores que contribuyen a esta disparidad incluyen condiciones ambientales adversas, como calles mal iluminadas y acumulación de desechos, así como una insuficiente vigilancia policial. Estos elementos se combinan para crear un entorno donde las mujeres se sienten particularmente expuestas a riesgos, afectando su movilidad y bienestar psicológico.
La encuesta, realizada en 2025, no solo mide la percepción, sino que también analiza patrones de victimización, ofreciendo una visión integral de cómo la inseguridad moldea las experiencias de los ciudadanos. Este estudio sirve como una herramienta crucial para entender las dinámicas sociales en Bogotá y para guiar políticas públicas orientadas a reducir estas desigualdades y mejorar la seguridad para todos, con especial atención a los grupos más afectados.



