Concejal radica denuncia penal por perturbación de actos religiosos en Bogotá
Durante la conmemoración del Jueves Santo, el pasado 2 de abril, un grupo de personas generó conmoción al interrumpir las tradicionales visitas a las siete iglesias en el centro de Bogotá. Los hechos ocurrieron en la carrera Séptima, donde testigos presenciaron una caminata que alteró los actos religiosos programados para esa fecha sagrada.
Características del grupo y reacciones de los afectados
Según videos que circularon en redes sociales, los participantes vestían atuendos en negro y rojo, con elementos como trajes de látex, lencería, cadenas y maquillaje oscuro que incluían símbolos religiosos reinterpretados. La mayoría eran mujeres y personas trans, quienes portaban un Cristo crucificado utilizado simbólicamente como arma, mientras una persona era halada con una cadena y cargaba una cruz junto a una corona de espinas roja.
Testigos reportaron que el grupo profería palabras soeces, lo que obligó a suspender momentáneamente las ceremonias religiosas. Para los feligreses y transeúntes, estas acciones representaron una burla directa y una provocación durante una de las fechas más importantes del calendario católico.
Acciones legales y pronunciamiento del concejal
El concejal Andrés Barrios Bernal anunció la presentación formal de una denuncia ante la Fiscalía General de la Nación, argumentando posibles delitos de perturbación de actos religiosos y discriminación por motivos de creencias. "En Bogotá queman iglesias, vandalizan templos y se burlan de la fe, mientras la institucionalidad se queda de brazos cruzados", declaró el funcionario.
Barrios calificó los hechos como graves, señalando que afectaron el derecho a la libertad de culto y generaron intimidación entre los creyentes. Además, cuestionó la respuesta de las autoridades distritales y exigió acciones más contundentes para garantizar la libertad religiosa.
Iniciativas propuestas y debate generado
En paralelo a la denuncia penal, el concejal informó que impulsará una iniciativa para abordar conductas similares en el futuro. Esta propuesta incluiría la creación de un espacio de participación ciudadana enfocado específicamente en la defensa de la libertad religiosa y la prevención de actos que atenten contra las prácticas de fe.
El caso ha abierto un amplio debate sobre los límites entre la libertad de expresión y el respeto a las prácticas religiosas, especialmente en contextos de alta significación espiritual como la Semana Santa. Las autoridades investigarán los hechos para identificar a los responsables y determinar las sanciones correspondientes según la legislación colombiana.



