Bogotá renueva sistema de aseo con multas de hasta 935 mil pesos y nuevos camiones
El sistema de aseo en Bogotá continuará operando bajo el modelo de Áreas de Servicio Exclusivo (ASE) durante los próximos 22 meses, tras una prórroga firmada con apenas cinco días de margen antes del cambio a libre competencia. Esta extensión del contrato, que ya lleva ocho años funcionando, llega con ajustes significativos para enfrentar los históricos problemas de basuras en la capital.
Refuerzo operativo y seguimiento estricto
La Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp) anunció que fortalecerá la supervisión mediante seguimiento satelital, control riguroso de rutas y horarios, y una nueva visión de interventoría. Como parte del refuerzo operativo, llegarán 35 nuevos camiones compactadores en los próximos tres meses: 17 de Promoambiental, nueve de Ciudad Limpia, cuatro de Lime, tres de Área Limpia y dos de Bogotá Limpia.
El director de la Uaesp, Armando Ojeda, destacó en rueda de prensa que se incrementarán los kilómetros de barrido y los puntos de lavado, sumando más de 7.000 adicionales a los existentes. También se intervendrán más individuos arbóreos como parte de las mejoras.
Multas severas y atención a puntos críticos
Uno de los cambios más notables es el fortalecimiento del componente sancionatorio. A partir del 12 de febrero, la empresa Aguas de Bogotá atenderá el arrojo clandestino de regueros y puntos críticos, con capacidad para recolectar 1.000 toneladas. Se impondrán comparendos que pueden rondar los 935.000 pesos a quienes arrojen residuos ilegalmente, además de sanciones pedagógicas.
La unidad también implementará campañas de cultura ciudadana y operativos interinstitucionales en zonas problemáticas, en coordinación con la Secretaría de Seguridad. Los ciudadanos conocerán los diez no negociables del servicio, incluyendo identificación de operadores, horarios de recolección y canales para reportar comportamientos indebidos.
Revisión de contenedores y gestión especial de residuos
El modelo de contenedores será revisado tras resultados dispares en diferentes zonas. Ojeda indicó que reducir su tamaño está dentro de las opciones, y se evaluará el estado y ubicación de papeleras y cestas, recordando que estos elementos no están destinados a residuos ordinarios.
Para escombros, muebles, colchones, llantas y residuos de construcción, se mantendrán los canales específicos como la línea 110. Los operadores deberán reforzar su visibilidad y la pedagogía directa en los barrios, asegurando que los ciudadanos dispongan adecuadamente de todos los tipos de desechos.
Futuro del sistema y próximos pasos
Mientras se estructura una nueva propuesta para presentar ante la Comisión de Regulación de Agua Potable (CRA), el Distrito trabajará en un nuevo marco tarifario y en un decreto que compila el Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos. Este incluirá garantías para la población recicladora como parte de la estrategia del sector hábitat.
El cronograma establece que, una vez expedido el marco regulatorio, el Distrito deberá verificar nuevamente los motivos para permanecer en el sistema ASE. Tres meses después de su emisión, se presentará la justificación para continuar con el modelo actual, asegurando la continuidad del servicio al 100% de la ciudad, incluyendo sus zonas rurales.