Un año después del racionamiento: Bogotá evalúa su capacidad hídrica ante posible nuevo fenómeno del Niño
Justo cuando se cumple un año de superado el racionamiento de agua que afectó a la capital colombiana, una nueva alerta climática pone a prueba la preparación de Bogotá. El Ideam y el Ministerio de Ambiente han advertido sobre la "alta probabilidad" de que se desarrolle un nuevo fenómeno del Niño durante el segundo semestre del año, lo que generaría sequías en gran parte del territorio nacional.
La perspectiva optimista de la Empresa de Acueducto
La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) reconoce la posibilidad de este fenómeno climático, pero asegura que la situación actual es "completamente diferente" a la de 2024. Según Natasha Avendaño, gerente de la EAAB, hoy la planta de tratamiento Tibitoc tiene capacidad para abastecer aproximadamente el 50% del consumo de la ciudad, una mejora significativa frente al poco más del 30% que suministraba hace dos años.
"Esto nos da la posibilidad de tener una redundancia en el sistema que no teníamos cuando nos tocó iniciar el racionamiento", afirmó Avendaño en diálogo con medios locales.
Avances en infraestructura hídrica
Los trabajos de optimización y modernización en la planta Tibitoc han avanzado considerablemente. Actualmente, la planta cuenta con autorización de la CAR Cundinamarca para captar 10,5 m³ por segundo de agua del río Bogotá, específicamente a la altura del municipio de Chocontá. Esta capacidad forma parte del llamado Agregado Norte, que incluye los embalses de Sisga, Neusa y Tominé.
Por otro lado, el sistema Chingaza, compuesto por los embalses de Chuza y San Rafael, junto con la planta Francisco Wiernes en La Calera, se encuentra en "niveles normales" con cerca del 40% de su capacidad. Esto representa más de 10 millones de m³ por encima de la curva guía de operación mínima.
Consumo controlado y reducción de pérdidas
Un factor crucial en el panorama actual es que el consumo de agua se ha mantenido estable. Según datos de la EAAB, el promedio se sitúa alrededor de los 17,3 m³ por segundo, nivel similar al reportado en 2023, antes del racionamiento. Esto ocurre a pesar de que el servicio actualmente atiende aproximadamente 130.000 usuarios nuevos.
La estrategia de recuperación de pérdidas también ha dado resultados positivos. Durante 2025 se recuperaron más de 6 millones de m³ de agua que había sido subfacturada, robada o desviada, superando los 4 millones de m³ de 2024 y los 2 millones de m³ de 2023.
Proyectos en desarrollo y perspectivas futuras
La EAAB continúa avanzando con varios proyectos estratégicos:
- Optimización de la planta San Rafael, que actualmente tiene un avance del 50% y se espera complete entre finales de 2026 y principios de 2027
- Captación de quebradas en la zona de río Blanco, que aumentaría la oferta hídrica en 1-2 m³ por segundo
- Implementación de los siete pilares de la estrategia de seguridad hídrica, con apoyo internacional del Banco Mundial, BID, CAF, Unión Europea y gobiernos de Corea, Japón y Dinamarca
"Tenemos la tranquilidad de que con el crecimiento poblacional que estamos viendo año a año, podemos tener agua para los próximos 25 o 30 años", afirmó Avendaño, aunque aclaró que "no es para quedarnos tranquilos y quietos".
Desafíos pendientes y atención ciudadana
Entre los retos que persisten se encuentran el estudio de aguas subterráneas, que requiere aproximadamente 1,4 millones de dólares y dos años de investigación, y la implementación de sistemas de reúso de agua gris en nuevos proyectos de vivienda.
La gerente de la EAAB también se refirió a reportes ocasionales de agua amarillenta en algunas zonas, explicando que esto se debe al aumento del agua proveniente de Tibitoc que genera arrastre de partículas en las tuberías. La empresa mantiene cuadrillas operativas para atender estos casos mediante drenaje de hidrantes.
Aunque las condiciones han mejorado significativamente desde el racionamiento de 2024, las autoridades mantienen vigilancia constante sobre los pronósticos climáticos y continúan invirtiendo en infraestructura para garantizar el abastecimiento hídrico de la capital colombiana ante posibles fenómenos climáticos extremos.



