Alcalde de Cali anuncia acciones legales tras actos vandálicos en sistema MÍO
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, anunció el inicio de acciones legales y una investigación penal exhaustiva para identificar y sancionar a los responsables del vandalismo que afectó siete estaciones del sistema de transporte masivo MÍO. Los hechos ocurrieron durante la noche del 8 de abril, cuando una marcha de antorchas organizada por presuntos estudiantes de la Universidad del Valle se descontroló, resultando en daños significativos al mobiliario público.
Daños que afectan a miles de caleños
Las estaciones vandalizadas se ubican sobre la Calle 5 en el sur de Cali, específicamente Tequendama, Lido, Refugio, Caldas, Capri, Meléndez y Buitrera. Metrocali, operador del sistema, confirmó que la estación Tequendama fue la más afectada, con daños considerables en su infraestructura. Según estimaciones oficiales, estos actos impactaron directamente a más de 40.000 usuarios que dependen de estas rutas para su movilidad diaria.
En declaraciones públicas, el alcalde Eder fue enfático al señalar: "Lo ocurrido esta noche no tiene justificación: ocho estaciones del MIO vandalizadas y más de 40.000 caleños afectados en su regreso a casa. El daño no es a un sistema: es a casi 50.000 ciudadanos que dependen de la Calle 5ª para estudiar, trabajar y ejercer su derecho fundamental a la movilidad".
Investigación penal y rechazo institucional
El burgomaestre caleño instruyó a las autoridades competentes para que se abra una investigación penal que determine responsabilidades individuales y colectivas por los millonarios daños ocasionados. "He dado instrucciones claras para investigar a fondo estos hechos e identificar a los responsables. En Cali, los derechos están garantizados, pero la ciudad también está hecha para ser respetada", afirmó Eder en sus redes sociales.
La Personería Distrital de Santiago de Cali se sumó al rechazo institucional mediante un comunicado oficial donde subrayó la necesidad de proteger el patrimonio público. El organismo señaló que estos actos atentan contra los bienes de la ciudad y afectan directamente a miles de ciudadanos que utilizan el sistema de transporte para sus desplazamientos cotidianos.
Voces que se alzan contra la destrucción
Noralba García, directora de Bienes de Cali, hizo un llamado a la coherencia dentro del marco de las movilizaciones sociales: "La protesta es un derecho, la violencia no. Los actos de vandalismo contra las estaciones del MIO y YAWA afectan a toda la ciudad y entorpecen los esfuerzos de recuperación que venimos trabajando".
Por su parte, la diputada del Valle del Cauca, Lina Segura, cuestionó el impacto social de estos actos destructivos: "Rechazo los actos de vandalismo ocurridos anoche... Estos hechos dejaron más de 40.000 caleños varados en hora pico, afectando gravemente su derecho a una movilidad digna y segura. El MIO es un bien público. Dañarlo no es protesta: es un ataque directo contra la ciudadanía".
Consecuencias para la movilidad urbana
Los daños en las siete estaciones del MÍO han generado graves inconvenientes en la movilidad de los habitantes del sur de Cali, particularmente entre personas de menores recursos que dependen exclusivamente de este sistema de transporte. La afectación se extendió durante las horas pico del miércoles, dejando a miles de usuarios sin alternativas viables para regresar a sus hogares.
Las autoridades locales han enfatizado que mientras el derecho a la protesta está garantizado constitucionalmente, los actos de destrucción de propiedad pública son inadmisibles y serán perseguidos con todo el rigor de la ley. La investigación en curso busca no solo identificar a los responsables materiales de los daños, sino también establecer las posibles motivaciones y conexiones organizativas detrás de estos actos vandálicos.



