Estudiantes rurales de Zapatoca viven jornada única en Bucaramanga
Estudiantes de Zapatoca visitan Bucaramanga en jornada especial

Treinta estudiantes de la Institución Educativa Las Puentes, ubicada en el municipio de Zapatoca, viajaron hasta Bucaramanga para vivir una jornada completamente diferente a su rutina habitual. La experiencia fue liderada por Cacique el Centro Comercial, reafirmando su compromiso con la responsabilidad social en la región.

Un amanecer diferente

La madrugada comenzó bajo la lluvia en Bucaramanga. El frío acompañó la salida de un autobús que no seguía una ruta común. En esta ocasión, el destino era Zapatoca, donde un grupo de niños y niñas aguardaba para iniciar una jornada especial. El trayecto serpenteaba entre montañas, dejando atrás la ciudad y aumentando la expectativa con cada kilómetro recorrido.

En el parque principal de Zapatoca, los 30 estudiantes de la Institución Educativa Las Puentes ya se encontraban reunidos, acompañados por sus docentes y algunos padres de familia. Conversaban, miraban el reloj y se acercaban al autobús. Había organización, pero también ansiedad por lo que vendría. Antes de subir, recibieron un kit que los identificaba, un gesto sencillo que marcaba el inicio de la experiencia.

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El viaje hacia lo desconocido

Cuando el autobús emprendió el regreso hacia Bucaramanga, el ambiente cambió por completo. El silencio inicial duró poco. A medida que avanzaban, aparecían las reacciones. Para muchos de estos estudiantes, era la primera salida fuera de su entorno rural. Los comentarios surgían espontáneamente: “Mira ese edificio tan grande”, “¿Por qué hay tantos carros?”, “¿Viste ese semáforo?”. No era solo curiosidad; era descubrimiento. Lo cotidiano para unos resultaba completamente nuevo para ellos.

Cuando el autobús se detuvo frente al Centro Comercial El Cacique, el impacto fue inmediato. El tamaño del lugar llamó la atención de todos. Algunos levantaban la mirada para recorrer la estructura; otros observaban en silencio. Había sonrisas, pero también una pausa breve, como si necesitaran asimilar lo que estaban viendo.

El asombro de las primeras veces

“Es mi primera vez viniendo a Cacique. Es gigante, no pensé que fuera tan grande. Estoy muy feliz porque quiero ver la pantalla de cine que me han dicho que es enorme”, expresó Keyti Johana Moreno Herrera, una de las estudiantes. La jornada continuó en el cine. Para varios de ellos, cruzar esa puerta también era una primera vez. Recibieron crispetas y jugo, se acomodaron en sus asientos y esperaron. Cuando las luces se apagaron, la atención se concentró en la pantalla.

Al finalizar la película, uno de los niños resumió la experiencia: “Mi parte favorita fue ir a cine. Nos dejó una enseñanza: debemos respetar y valorar a las personas y a los animales”. Después, el grupo pasó a almorzar. Fue un momento de pausa en el que hablaron de la película, comentaron escenas y compartieron impresiones. Luego, el recorrido continuó hacia la zona de juegos.

Más que entretenimiento

Allí, el ritmo cambió. El espacio estaba lleno de luces, sonidos y movimiento. Los niños recorrieron cada rincón, probaron máquinas y se retaron entre ellos. La timidez inicial desapareció por completo. Para muchos, estos espacios no hacen parte de su cotidianidad. Más que recreación, fue un primer acercamiento a otras formas de entretenimiento.

“Estas actividades impactan de manera significativa. Al ser estudiantes rurales, salir les permite tener otra visión, conocer la ciudad y acceder a espacios tecnológicos. Es una experiencia nueva, con aprendizajes importantes”, explicó Cladys Teresa Galán Pinilla, docente de la institución.

La jornada incluyó también el recorrido por “Héroes del Mar”, una experiencia que integra entretenimiento y aprendizaje. A través de actividades interactivas, los niños se acercaron al cuidado de las fuentes hídricas. “Ha sido muy gratificante ver a nuestros hijos felices. En muchos casos no es fácil traerlos a vivir algo así. Mi hija disfrutó mucho, fue un momento muy especial”, señaló Sandra Rocío Pérez, madre de familia.

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Una iniciativa con historia

La actividad hace parte de “Cumpliendo sueños por Santander”, una iniciativa del Centro Comercial El Cacique que durante más de diez años ha acercado a niños y jóvenes de distintos municipios a este tipo de experiencias. “Lo habíamos pausado por la pandemia y lo retomamos con más fuerza. Para muchos es la primera vez en un espacio así. Son estudiantes seleccionados por su desempeño académico, como un reconocimiento”, afirmó Marta Moreno Rincón, gerente del centro comercial.

El programa se enmarca en una estrategia de responsabilidad social que busca ampliar su alcance más allá de lo comercial. “Es muy satisfactorio ver sus caras desde que llegan. Todo es nuevo para ellos: el cine, los juegos, los espacios. Esa emoción es la mayor motivación para continuar”, añadió Moreno Rincón.

Este 2026 marca el reinicio de la iniciativa. La proyección es realizar jornadas mensuales hasta octubre, beneficiando a estudiantes de distintos municipios de Santander. “Queremos que vean que hay algo más allá de sus veredas, que amplíen su visión y encuentren nuevas motivaciones para su futuro”, concluyó la gerente.

Con el regreso, la jornada llegó a su fin. Más allá de las actividades, la experiencia representó un acercamiento a nuevos entornos y posibilidades para estos estudiantes rurales, quienes regresaron a sus hogares con recuerdos y aprendizajes que perdurarán en el tiempo.