Renace proyecto de canal interoceánico en Chocó entre río Atrato y Truandó
El renacimiento del ambicioso proyecto para construir un canal interoceánico que conecte el río Atrato con el Truandó ha generado una profunda preocupación entre las comunidades étnicas del departamento del Chocó. Ante esta noticia, los pueblos afrodescendientes e indígenas han manifestado un terror genuino por el futuro de sus territorios comunales y colectivos, espacios sagrados donde desarrollan sus formas de vida tradicionales.
Urgencia de salvaguardas estatales para culturas ancestrales
Incluso antes de que se realicen nuevos estudios de factibilidad técnica, surge con urgencia la necesidad de salvaguardas estatales para estos territorios y las culturas que los habitan. Entre ellas se destaca la cultura afrobaudoseña, cuya riqueza se documenta a través de los aprendizajes de niños como Yeni y Caché, quienes mantienen vivas las tradiciones de su pueblo.
Tomás, padre de Yeni, representa el campesino comprometido con prácticas agrícolas sostenibles. En su finca, busca constantemente el equilibrio entre producción y conservación, evitando el uso de venenos químicos para aspirar a certificaciones verdes. Su conocimiento ancestral incluye técnicas como la extracción controlada de hormigales, aprovechando la fertilización natural que estos insectos aportan a los suelos.
Sabiduría ancestral frente a desafíos modernos
La preparación de Tomás para enfrentar las hormigas arrieras ilustra la profundidad del conocimiento tradicional. Con la guía de Doña Fidelina, abuela de Caché, utilizó una balsámica preparada con hierbas medicinales como equis, culebra, amargosa y tigre, maceradas con biche. Esta preparación, aunque repugnante al paladar, creaba una protección natural contra las picaduras de los insectos.
La mañana de la extracción se desarrolló como un ritual de aprendizaje para los niños. Lasi, la perrita de Yeni, presintió la importancia del momento, mientras Tomás se equipaba con machete, escopeta, palín y guantes. En la platanera, utilizó técnicas de ahumado con estopa de coco para adormecer a las hormigas, exponiendo cuidadosamente los túneles del hormigal.
Lecciones de sostenibilidad ambiental
La experiencia dejó profundas enseñanzas. Caché reflexionó sobre cómo los apicultores cuidan sus colmenas para obtener miel, polen y otros productos, mientras Tomás resguardaba el hormigal para recolectar la tierra fertilizante que las obreras sacaban de los socavones. Esta tierra, en forma de bolitas arenosas, servía para abonar plataneras, palos de borojó y cacaítos.
"Más bien los agrónomos de las universidades deberían tomar nota de cómo los tomases sí lograban la tan cacareada sostenibilidad ambiental", reflexiona el relato, cuestionando quién debe educar a quién en materia de manejo territorial sostenible.
Contexto político y reivindicaciones étnicas
El artículo se enmarca en un contexto político donde las reivindicaciones étnicas cobran especial relevancia. Se menciona la columna de Daniel Samper Pizano que objetó la posible vicepresidencia de la líder indígena Aida Quilcué junto a Iván Cepeda, señalando que preguntas como "¿qué hacemos si fallece Iván?" tienen un tufillo racista.
Por el contrario, se argumenta que la llegada de una líder nasa como Quilcué al poder ejecutivo representa un aliento para civilizaciones disidentes basadas en mitologías ancestrales que trazan genealogías a deidades como el Trueno y la Vía Láctea, o sus encarnaciones terrestres como el Jaguar y la Anaconda.
Esta opción política contribuiría a subvertir el régimen de exclusiones y privilegios que históricamente ha afectado a comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, cuyos subregistros demográficos en censos oficiales han tenido efectos negativos en políticas públicas dirigidas a estas poblaciones.



