Bucaramanga recupera espacio público tras 30 años de parqueo indebido en calle 42
Bucaramanga recupera espacio público tras 30 años de parqueo indebido

Bucaramanga transforma calle 42 tras tres décadas de invasión vehicular

Al subir por la calle 42 y girar a la derecha, los conos naranjas que ralentizaban el tráfico parecían obra del Empas o del Acueducto. Sin embargo, pertenecían al municipio de Bucaramanga, que había intervenido el andén con prado y tableta, poniendo fin a más de 30 años de parqueo indebido de automóviles y espera de ciudadanos que defendían el espacio público.

Un recorrido que emociona y transforma

La emoción de este cambio quedó registrada en un video corto, mientras la mente ya anticipaba el tramo siguiente hasta la calle 45. Esta expectativa se materializó una semana después, cuando la vida permitió caminar todo el tramo completo de la calle 42 hasta la calle 45, experimentando de primera mano la transformación urbana.

Más allá de las demoras administrativas, es crucial reconocer la obra y reflexionar sobre la urgencia de normalizar estas intervenciones para rescatar el espacio público. Esto puede lograrse mediante obras de ingeniería sencilla o decisiones administrativas dirigidas a vendedores estacionarios.

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Normalizar para avanzar

Normalizar significa dejar de asombrarnos y acostumbrarnos a más noticias en esta línea positiva. La caminata de más de 200 metros, con andenes libres, seguros y atractivos, ha generado orgullo entre los vecinos, similar al experimentado en el andén de la calle 42 entre carreras 33 y 34.

Sería fascinante construir buenos vecinos en ornato, tal como lo hacemos entre seres humanos. Los propietarios y comerciantes beneficiados por las obras deben participar activamente en su conservación, buen uso y, por qué no, declararse públicamente como padrinos del nuevo andén de la 33.

El caminante y la responsabilidad colectiva

El caminante de la ciudad debe comprender que lo público se cuida, se defiende y se respeta. Por ello, no se debe pisar, botar basura o tratar como baño común para mascotas. Los andenes son espacios públicos, no lugares de trabajo, oficinas, herencias o recursos para explotar sin vergüenza.

El costo social del cambio

Todo cambio social conlleva un costo; en este caso, la recuperación del andén de la 33 deja sin ingresos a algunos ciudadanos. Es imperativo que la administración pública desarrolle estrategias para que los afectados puedan ser contratados en actividades similares, asegurando que este proceso no se detenga y se replique sin necesidad de órdenes judiciales o reclamos ciudadanos.

Estimado lector: donde antes había vehículos y motocicletas, ahora habrá árboles, prado, esculturas, casas para el agua y las cigarras, espacios para caminar y un regalo para la amada Bucaramanga. Esta transformación no solo mejora el paisaje urbano, sino que reafirma el compromiso con una ciudad más habitable y equitativa.

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