Campesinos bloquean La Línea exigiendo tierras y amenazan con cierre total
Bloqueo en La Línea: campesinos exigen tierras y amenazan cierre total

Bloqueo intermitente en La Línea mantiene en vilo el transporte nacional

Un grupo de aproximadamente sesenta campesinos mantiene desde el lunes un bloqueo intermitente en el estratégico corredor vial del Alto de La Línea, específicamente a la altura del puente en Cajamarca, departamento del Tolima. Esta protesta, aunque se desarrolla de manera pacífica, ha encendido todas las alarmas por su impacto potencial en la economía nacional, dado que por esta vía circula cerca del setenta por ciento de la carga pesada de Colombia.

Exigencias campesinas y amenaza de escalada

Los manifestantes, integrantes de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC), llegaron desde diversos municipios del Tolima para exigir al Gobierno nacional el cumplimiento de acuerdos relacionados con la restitución y entrega de tierras. Entre consignas como "¡Viva la ANUC!" y reclamos directos contra el Ejecutivo, han advertido de manera contundente que, de no recibir respuestas efectivas, procederán a un cierre total e indefinido de la vía como medida de presión máxima.

"No nos vamos a mover hasta que se le cumpla al campesinado", declararon los protestantes, dejando claro que su permanencia en el lugar depende directamente de la voluntad política del Gobierno para atender sus demandas históricas.

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Impacto logístico y respuesta institucional

La importancia del Alto de La Línea para la conectividad nacional es indiscutible. Este corredor conecta el centro del país con el occidente colombiano, siendo vital para el transporte de mercancías. Cada interrupción, incluso parcial como la actual, genera retrasos logísticos significativos, sobrecostos en el transporte y riesgos reales para el abastecimiento de productos en múltiples regiones.

Desde las autoridades, el secretario de Tránsito del Tolima, Mario Alberto Tovar, explicó que se ha implementado un esquema controlado de movilidad. "Se están realizando cierres de treinta minutos con aperturas de una hora y media. Hemos dispuesto personal para garantizar el flujo vehicular", indicó, aunque advirtió que la duración de los bloqueos podría aumentar dependiendo del avance de los diálogos con la Agencia Nacional de Tierras.

Diálogos locales y responsabilidades institucionales

En el terreno, el alcalde de Cajamarca, Camilo Valencia, confirmó que hubo concertación con los manifestantes para evitar un cierre total inmediato de la vía. "Es una protesta pacífica, pero en un punto estratégico del país. Aquí necesitamos garantizar la movilidad. Le pedimos al Gobierno nacional que escuche a los campesinos y se evite una afectación mayor", señaló el mandatario local.

La dirigencia campesina ha sido clara en señalar responsabilidades. Claudia Ángel Suárez, presidenta de la ANUC en el Tolima, afirmó: "Esto es contra la ANT y la ADR. Se hicieron acuerdos sobre reparación colectiva que hoy se están incumpliendo. El campesinado está presente y exige respuestas. No más saboteos".

Mesa de diálogo en Bogotá y cuenta regresiva

Mientras tanto, el pulso entre los manifestantes y el Gobierno se traslada a la capital del país, donde se prevé la instalación de una mesa de diálogo que podría definir el desenlace de esta crisis. En el Alto de La Línea, cada minuto que pasa sin soluciones concretas aumenta la presión sobre este corredor vital para la economía colombiana.

La situación refleja tensiones históricas no resueltas en materia de tierras y derechos campesinos, que ahora se manifiestan en uno de los puntos más sensibles para la infraestructura vial nacional. La posibilidad de un cierre total sigue latente, dependiendo de los avances en las negociaciones entre las partes involucradas.

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