Ucrania enfrenta una 'peste del insomnio' tras cuatro años de guerra con Rusia
En la Plaza de la Independencia de Kiev, un monumento improvisado honra a los soldados ucranianos y extranjeros caídos, recordando el cuarto aniversario del conflicto con Rusia. La realidad en Ucrania se asemeja a la peste del insomnio de Cien años de soledad, donde la vida cotidiana se desarrolla entre explosiones, cortes de electricidad y un frío implacable.
La vida en pausa: testimonios de una guerra sin fin
Steffen, un oficial del ejército ucraniano, describe cómo las sirenas de ataque de misil interrumpen las noches, obligando a los ciudadanos a refugiarse en baños con cobijas. Desde junio del año pasado, los ataques rusos se han intensificado, sumiendo al país en una constante alerta. Iryna, psicóloga de una ONG en el occidente de Ucrania, define esta situación como "la vida en pausa", donde 30 millones de ucranianos esperan en un limbo entre el antes y después de 2022.
"Toda la vida está en pausa. Estamos esperando a que los hombres vuelvan del frente: padres, esposos, hermanos, hijos y abuelos. La mayoría de las mujeres crían a sus hijos mientras trabajan, viviendo con el miedo constante de recibir una llamada anunciando una muerte", comenta Iryna. La incertidumbre se ha normalizado, y la muerte se ha vuelto una costumbre en medio de este conflicto prolongado.
Impacto social y psicológico: hombres ausentes y generaciones marcadas
La falta de hombres en las calles de Ucrania es evidente; muchos regresan del frente con heridas, en rehabilitación médica o luchando contra adicciones. Iryna señala que las mujeres desisten de casarse o formar familias debido a la presión de la guerra y la escasez de hombres. La ley marcial obliga a hombres entre 25 y 60 años a servir, aunque recientemente se flexibilizó para jóvenes de 18 a 20 años, permitiéndoles estudiar o salir del país.
Sin embargo, muchos jóvenes como Zhenia optan por esconderse para evitar el reclutamiento. Zhenia no ha abandonado su apartamento desde 2024, desplazado varias veces por ataques rusos. "Es muy fácil meter la vida entera en una maleta de 30 litros. Todo esto se vive en un instinto primario por sobrevivir a cualquier precio", reflexiona, describiendo cómo la guerra ha perseguido su vida desde la invasión del Donbás en 2014.
Intensificación de los ataques y consecuencias devastadoras
Los ataques rusos han alcanzado niveles críticos, con la Fuerza Aérea ucraniana reportando entre 110 y 400 drones cargados con explosivos, combinados con misiles en una sola noche. Esta "operación militar", como la denomina Rusia, supera los 1.462 días, más tiempo que la lucha soviética contra Alemania en la Segunda Guerra Mundial.
Incidentes recientes, como el ataque a una planta de energía en Ternivka el 1 de febrero, dejaron 12 trabajadores muertos y más de siete heridos. Otro ataque el 3 de febrero afectó a más de 1.100 bloques de apartamentos, sumiendo al país en oscuridad y frío extremo. El presidente Volodímir Zelenski condenó estos actos como ataques deliberados contra civiles.
Perspectivas de paz y resistencia ucraniana
Mientras se discuten acuerdos de paz a nivel internacional, la realidad en el campo de batalla y la vida cotidiana sigue siendo desoladora. Steffen, desde el ejército, expresa el cansancio creciente entre los soldados que anhelan volver a sus vidas civiles. "Putin nunca va a dejarnos en paz. Los rusos quieren seguir luchando y no nos dejan opción", afirma.
Zhenia resume el sentimiento general: "Todos esperábamos que la guerra durara mucho tiempo, pero nadie estaba preparado para que durara tanto. Quiero vivir, todos quieren vivir". En Ucrania, la guerra no solo deja marcas físicas, sino también psicológicas y sociales que trascienden generaciones, en un conflicto que parece no tener fin.