La agenda internacional de esta semana estará marcada por la visita de Donald Trump a Pekín, un viaje con el que el presidente de Estados Unidos espera presionar a su homólogo chino, Xi Jinping, para detener el financiamiento que Pekín otorga a Irán y Rusia. El viaje, originalmente previsto para marzo pero pospuesto debido al conflicto bélico iniciado por Estados Unidos e Israel contra Irán, busca según Anna Kelly, vicesecretaria de Prensa de la Casa Blanca, "rebalancear la relación con China y priorizar la reciprocidad y la equidad para restaurar la independencia económica estadounidense".
Agenda de la visita
El comercio, los aranceles y la carrera por la inteligencia artificial figurarán en la agenda de la visita, que se desarrollará de miércoles a viernes. También hay expectativa de que Trump y Xi discutan sobre Taiwán. "Esperaría que el presidente ejerza presión", afirmó un alto funcionario estadounidense bajo condición de anonimato. Trump llegará a China el miércoles por la noche. El jueves por la mañana se celebrará en Pekín una ceremonia de bienvenida y una reunión bilateral con Xi, seguidas por una visita al Templo del Cielo y un banquete de Estado por la noche, detalló Kelly. Posteriormente, el viernes, Trump y Xi mantendrán una reunión bilateral con té y un almuerzo de trabajo antes de que el líder estadounidense regrese a Washington.
Bloqueo en la ONU y el factor Irán
Mientras Trump prepara su aterrizaje en Pekín, la diplomacia estadounidense espera superar los reveses en Nueva York. Washington ha intentado suavizar una resolución ante el Consejo de Seguridad para exigir que Irán cese sus ataques en el Estrecho de Ormuz, eliminando cláusulas que invocan el uso de fuerza militar. Sin embargo, se espera que China y Rusia mantengan su veto esta semana, argumentando que el texto sigue siendo "unilateral". El secretario de Estado, Marco Rubio, ha calificado esta votación como una prueba de fuego para el organismo internacional: "Si la comunidad internacional no puede unirse detrás de esto y resolver algo tan sencillo, entonces no sé cuál es la utilidad del sistema de la ONU", sentenció Rubio.
Hantavirus: lo que se dice en EE. UU.
A la par de la guerra, el brote de hantavirus detectado en un crucero que viajaba de Argentina a la Antártida mantiene las alarmas encendidas. La administración estadounidense ha sido criticada por la inusitada ausencia de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en la discusión de las medidas sobre el brote. Expertos como el profesor Lawrence Gostin, especializado en derecho de la salud global, señalan que la agencia ha perdido su liderazgo internacional tras el despido de miles de científicos bajo la administración actual. Ante la incertidumbre, el director interino de los CDC, Jay Bhattacharya, intentó calmar a la opinión pública en Fox News: "Mi mensaje al pueblo estadounidense es que por favor no se preocupe". No obstante, el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió este domingo que la decisión de Estados Unidos de no imponer cuarentena a sus ciudadanos evacuados del crucero Hondius conlleva "riesgos". "Eso puede conllevar riesgos", dijo Ghebreyesus en rueda de prensa desde la isla española de Tenerife, donde desembarcaron los ocupantes del Hondius para ser repatriados, sobre el anuncio de los CDC de que los estadounidenses evacuados no serán necesariamente puestos en cuarentena.



