Trump enfoca primer discurso de Estado de la Nación en agenda antinmigración durante segundo mandato
El presidente Donald Trump utilizó su primer discurso del Estado de la Unión desde que regresó a la Casa Blanca en enero de 2025 para reforzar su política antinmigración, en un evento marcado por la división partidista y la ausencia de apoyo demócrata. Con una duración de una hora y 47 minutos, esta intervención se convirtió en la más extensa desde que se estableció la tradición de que el mandatario estadounidense presente anualmente su balance y programa ante el Congreso.
Enfrentamiento con ciudades santuario y llamado a sanciones
Gran parte del discurso, pronunciado la noche del martes 24 de febrero de 2026, se centró en temas migratorios, área donde solo el 38% de los adultos estadounidenses aprueba su gestión. Trump acusó directamente a "las ciudades santuario" de proteger a criminales y obstruir las deportaciones, afirmando que sus funcionarios "deberían sentirse avergonzados".
El mandatario republicano hizo un llamado explícito a imponer "sanciones severas a los funcionarios públicos que impiden la expulsión de extranjeros delincuentes", mencionando específicamente narcotraficantes y asesinos. Además, promovió la denominada "ley Dalilah", que prohibiría a cualquier estado otorgar licencias de conducir comerciales a inmigrantes indocumentados.
Respuesta demócrata y momentos de tensión
La oposición demócrata se manifestó abiertamente durante el discurso. Cuando Trump intentó que la audiencia se pusiera de pie si coincidía en que "el primer deber del Gobierno estadounidense es proteger a los ciudadanos estadounidenses, no a los inmigrantes ilegales", los legisladores del partido opositor permanecieron sentados en señal de protesta.
Las representantes demócratas Rashida Tlaib de Michigan e Ilhan Omar de Minnesota interrumpieron el discurso gritando: "¡Han visto los videos, señor presidente! ¡Está matando estadounidenses!", en referencia a la muerte de Renee Good y Alex Pretti durante protestas contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en Minnesota.
Advertencias sobre "importación de culturas" y comunidad somalí
Trump dedicó un segmento significativo de su intervención a criticar lo que denominó "importar culturas sin restricciones". Al referirse específicamente a la comunidad somalí en Minnesota, a la que pertenece la congresista Ilhan Omar, el presidente afirmó: "Los piratas somalíes que saquearon Minnesota nos recuerdan que hay grandes partes del mundo donde el soborno, la corrupción y la anarquía son la norma".
El mandatario insistió en que "importar estas culturas a través de la inmigración sin restricciones y las fronteras abiertas trae esos problemas aquí, a Estados Unidos", vinculando esta postura con casos de fraude en ayudas pandémicas. Aunque Trump mencionó un desfalco de 19.000 millones de dólares, la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes estima el monto en aproximadamente 9.000 millones.
Contexto político y cifras de aprobación
Este discurso se produce en un momento donde Trump registra un nivel de aprobación del 39%, según encuestas recientes. El presidente se vanaglorió de que "en los últimos nueve meses, no se ha admitido ni a un solo inmigrante indocumentado a Estados Unidos", reforzando su narrativa de control fronterizo estricto.
La polarización evidenciada durante el evento refleja la profunda división política que caracteriza el segundo mandato de Trump, particularmente en temas migratorios donde las posturas entre republicanos y demócratas parecen irreconciliables.