El estrecho de Ormuz vuelve a ser epicentro de la crisis global por su impacto en el petróleo mundial
La tensión entre Estados Unidos e Irán alcanza niveles históricamente peligrosos después de que el presidente estadounidense Donald Trump intensificara sus amenazas militares contra la república islámica. El detonante principal sigue siendo el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz, considerado uno de los corredores energéticos más importantes del planeta, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.
Trump no descarta invasión terrestre y fija plazo fatal
En una entrevista con el medio estadounidense The Hill, Trump fue consultado directamente sobre si descartaba el despliegue de tropas terrestres en territorio iraní en caso de que ese país mantuviera cerrado el paso marítimo. Su respuesta fue contundente y escueta: "No". Con esa sola palabra, el mandatario republicano dejó sobre la mesa una opción militar que, de materializarse, representaría una escalada sin precedentes en el conflicto bilateral.
A lo largo del domingo, Trump publicó una serie de mensajes en su red social Truth Social donde amenazó con destruir infraestructuras eléctricas y puentes en Irán si Teherán no cede antes del martes a las 20:00 horas, hora del Este de Estados Unidos. "El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente, todo en uno, en Irán", escribió el mandatario, añadiendo que ningún objetivo de infraestructura quedaría excluido de una eventual estrategia de ataque.
La comunidad internacional pide calma mientras se multiplican las hostilidades
Mientras las amenazas se multiplican desde Washington, varios países y organismos internacionales han intensificado sus llamamientos al diálogo urgente:
- Egipto instó a Irán a priorizar las vías diplomáticas antes de que venza el plazo establecido por Trump
- Omán, uno de los principales mediadores entre Washington y Teherán, mantiene conversaciones activas con representantes iraníes
- Aliados de Ucrania pidieron a Kiev que suspenda sus ataques con drones contra refinerías rusas ante el aumento de los precios globales del crudo
- La misión de Irán ante la ONU exhortó al organismo multilateral a actuar "ahora", antes de que sea "demasiado tarde"
Teherán, lejos de mostrar señales de ceder, respondió con contundencia asegurando haber lanzado ataques contra instalaciones energéticas en Israel y contra infraestructuras vinculadas a Estados Unidos en Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Kuwait. Estos tres países denunciaron importantes daños en sus instalaciones de energía a causa de misiles y drones iraníes.
Incidentes militares y rescates complican el panorama
En medio de este escenario cada vez más volátil, Trump reveló que el segundo militar estadounidense rescatado, tras ser derribado su caza por fuerzas iraníes el viernes, se encuentra gravemente herido. El soldado permaneció siete horas en territorio iraní antes de ser evacuado en una operación de rescate que, según Teherán, frustró un primer intento y durante la cual habrían sido alcanzadas cuatro aeronaves estadounidenses.
Además, un proyectil impactó contra un edificio residencial en el área metropolitana de Haifa, en el norte de Israel, dejando al menos cuatro heridos, uno de ellos en estado grave. Estos incidentes se suman a los bombardeos masivos contra complejos petroquímicos iraníes realizados previamente por Estados Unidos e Israel.
La comunidad internacional observa con creciente preocupación el desarrollo de los acontecimientos, mientras el reloj corre hacia el martes y las posibilidades de un acuerdo negociado parecen reducirse con cada nueva declaración desde Washington. El estrecho de Ormuz, ese pequeño pero vital paso marítimo, se ha convertido una vez más en el punto de fricción que podría desencadenar un conflicto de proporciones globales.



