Trinidad y Tobago reconoce oficialmente a Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela
El gobierno de Trinidad y Tobago, que históricamente mantuvo una relación diplomática conflictiva con la administración del expresidente Nicolás Maduro, anunció formalmente el reconocimiento de Delcy Rodríguez como la presidenta encargada de Venezuela. Este significativo cambio en la postura diplomática de Puerto España se produce tras los recientes desarrollos políticos ocurridos en Caracas a principios del presente año.
Delegación de alto nivel para restablecer alianzas
El ministro trinitense de Relaciones Exteriores, Sean Sobers, confirmó mediante una conferencia de prensa que su país prepara una delegación diplomática de alto nivel que será enviada a Caracas en las próximas semanas con el objetivo principal de restablecer las alianzas bilaterales y avanzar en las negociaciones sobre los recursos energéticos compartidos.
Sobers explicó que "los lazos están mejorando día a día", aunque reconoció que persisten ciertas tensiones diplomáticas, particularmente porque la primera ministra Kamla Persad-Bissessar continúa siendo considerada persona non grata por el Congreso venezolano. "Actualmente, esa es la postura del Congreso venezolano. Es un tema que también se está debatiendo", detalló el jefe de la diplomacia trinitense.
Iniciativa energética por petróleo y gas
Esta iniciativa diplomática surge directamente tras el anuncio realizado esta semana por la primera ministra Persad-Bissessar, quien declaró que su gobierno pretende asegurar lo que describió como la "parte justa" del país en los recursos de petróleo y gas, especialmente aquellos vinculados a la Compañía Nacional de Gas (NGC).
"En breve, una delegación diplomática partirá de Trinidad y Tobago hacia Venezuela para asegurar que recibamos la justa parte del petróleo y el gas que poseemos parcialmente a través de la NGC", afirmó Persad-Bissessar durante sus declaraciones públicas.
La primera ministra reveló además que su gobierno está trabajando activamente con socios internacionales, incluyendo a Washington, para garantizar que Trinidad y Tobago obtenga beneficios sustanciales de estos acuerdos energéticos bilaterales.
Yacimientos estratégicos en el centro de las negociaciones
En el núcleo de las conversaciones diplomáticas se encuentran dos proyectos energéticos de vital importancia:
- Yacimiento Dragon: Ubicado en aguas territoriales venezolanas pero en proximidad inmediata a la infraestructura energética de Trinidad y Tobago, ha sido identificado como una fuente potencial de suministro clave para la seguridad energética regional.
- Yacimiento Loran-Manatee: Se extiende a ambos lados de la frontera marítima entre Venezuela y Trinidad y Tobago, representando un recurso compartido de enorme valor estratégico.
El desarrollo del yacimiento Dragon ha experimentado retrasos significativos y repetidos debido a las tensiones geopolíticas regionales y las sanciones internacionales impuestas por Estados Unidos contra Venezuela, factores que ahora buscan superarse mediante el diálogo diplomático.
Relaciones bilaterales: de la cooperación pragmática a la tensión actual
Las relaciones entre Puerto España y Caracas han experimentado fluctuaciones considerables a lo largo de las últimas décadas, pero se han tornado progresivamente más tensas desde el retorno de Persad-Bissessar al poder en Trinidad y Tobago.
Durante su administración anterior, comprendida entre 2010 y 2015, el enfoque bilateral se centró principalmente en la cooperación energética pragmática. En ese período se alcanzaron acuerdos históricos tanto con Hugo Chávez como con Nicolás Maduro para unificar yacimientos de gas transfronterizos, permitiendo el desarrollo conjunto de recursos a pesar de las marcadas diferencias políticas e ideológicas entre ambas naciones.
Sin embargo, desde 2025, la relación bilateral ha experimentado un viraje hacia posturas más hostiles después de que Persad-Bissessar se alineara estrechamente con los intereses estratégicos de Estados Unidos, incluyendo el apoyo explícito a medidas de seguridad regional en el Caribe que generaron fricciones con el gobierno venezolano.
Este reconocimiento diplomático y el envío de la delegación de alto nivel representan un esfuerzo concertado para revertir esta tendencia de deterioro bilateral y establecer nuevas bases de cooperación mutuamente beneficiosa, particularmente en el crítico sector energético que tanto impacta las economías de ambos países caribeños.



