Tensión diplomática por operación militar en frontera amazónica
Un bombardeo ejecutado el 3 de marzo de 2026 en la provincia amazónica de Sucumbíos, en la frontera norte de Ecuador, ha desatado las más recientes tensiones entre los gobiernos de Daniel Noboa y Gustavo Petro. La operación, denominada "Exterminio Total", fue dirigida conjuntamente por Ecuador y Estados Unidos contra un campamento del grupo armado Comandos de la Frontera, con el objetivo principal de capturar o neutralizar a alias Mono Tole.
Detalles de la operación militar
Según fuentes militares citadas por el diario Primicias, la ofensiva combinó el uso de:
- Aeronaves de ala fija y helicópteros
- Embarcaciones y drones de vigilancia
- Unidades terrestres para reconocimiento
El campamento atacado, ubicado en zona rural de Sucumbíos, funcionaba como centro de entrenamiento y descanso para aproximadamente 50 combatientes del grupo narcotraficante, que incluye entre sus filas a disidentes de las FARC.
La bomba que intensificó la disputa
El presidente colombiano Gustavo Petro afirmó recientemente que una bomba hallada en Putumayo "es del Ejército ecuatoriano", anunciando que la investigación continúa y que habrá nota de protesta diplomática. Campesinos de la zona reportaron a The New York Times el hallazgo de un cilindro de acero de casi 2 metros de largo entre cultivos de coca y plataneras.
Expertos consultados identificaron la munición como una Mark-82 de diseño estadounidense, una bomba de 227 kilogramos ampliamente utilizada en guerra aérea moderna. Sin embargo, una fuente militar ecuatoriana confirmó a La Hora que actualmente la Fuerza Aérea de ese país no cuenta con capacidad para lanzar este tipo de artefactos.
Posiciones enfrentadas entre los mandatarios
Durante el Consejo de Ministros del 16 de marzo, Petro denunció: "Están bombardeándonos desde Ecuador y no son los grupos armados. Ha aparecido una bomba tirada desde un avión". El mandatario colombiano vinculó directamente a Quito y Washington con estos presuntos ataques.
Desde el Palacio de Carondelet, la respuesta fue contundente. El presidente ecuatoriano Daniel Noboa descalificó las acusaciones escribiendo en redes sociales: "Presidente Petro, sus declaraciones son falsas: estamos actuando en nuestro territorio, no en el suyo". Noboa defendió la operación como parte de la lucha contra el narcoterrorismo y acusó al gobierno colombiano de permitir la infiltración de grupos armados en territorio ecuatoriano.
Repercusiones y contexto estratégico
Esta acción militar se inscribe en la nueva estrategia ecuatoriana para desarticular estructuras del narcotráfico y la minería ilegal en su territorio. El Comando Sur de Estados Unidos calificó la operación como "exitosa" y destacó que incluyó el inicio de "operaciones cinéticas letales" por parte de Ecuador.
Tras el bombardeo, fuerzas militares ingresaron al área afectada y recopilaron armamento e indicios vinculados a actividades ilícitas, aunque no se confirmaron capturas ni bajas entre los integrantes del grupo armado.
La tensión diplomática se mantiene mientras continúan las investigaciones sobre el origen y procedencia del artefacto explosivo hallado en territorio colombiano, con ambos países manteniendo posturas firmes sobre los eventos ocurridos en su frontera compartida.
