Submarinos rusos vigilados cerca de cables submarinos del Reino Unido: Londres advierte a Putin
Durante un mes completo, las fuerzas armadas del Reino Unido mantuvieron bajo estrecha vigilancia a tres submarinos rusos que operaban en el Atlántico Norte, cerca de cables y gasoductos submarinos considerados infraestructura crítica. El ministro británico de Defensa, John Healey, confirmó este jueves que se trataba de una supuesta "operación secreta" que fue detectada y monitoreada constantemente.
Advertencia directa al Kremlin
"Desplegamos nuestras fuerzas armadas para seguir y disuadir cualquier actividad maliciosa de parte de estos submarinos", declaró Healey en una rueda de prensa. El funcionario fue más allá al dirigirse directamente al presidente ruso Vladimir Putin: "Te vemos, vemos tu actividad sobre nuestra infraestructura submarina. Debes saber que cualquier intento de dañarla no será tolerado y tendrá graves consecuencias".
Healey calificó a Rusia como la "mayor amenaza" para la seguridad tanto del Reino Unido como de la OTAN, destacando la gravedad de la situación en medio de las ya tensas relaciones bilaterales que se deterioraron significativamente tras la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022.
Operación conjunta de vigilancia
El ministro precisó que aviones y buques de guerra británicos detectaron hace varias semanas un submarino de ataque ruso que ingresó a aguas internacionales en el Ártico. Junto con otras dos unidades navales rusas, fueron rastreadas sin interrupción en lo que Healey describió como "actividad maliciosa".
La operación se llevó a cabo "en aguas británicas y sus alrededores" en colaboración estrecha con aliados como Noruega. Según el ministro, estas actividades formaban parte de una maniobra de distracción de la Dirección Principal de Investigación de Aguas Profundas rusa (GUGI) que aprovechó la atención internacional centrada en el conflicto de Oriente Medio.
"Nuestras fuerzas armadas les dejaron claro que estaban siendo vigilados, que sus movimientos no eran encubiertos, como había planeado el presidente Vladimir Putin, y que su intento de operación secreta había sido descubierto", afirmó Healey durante la conferencia.
Infraestructura crítica en riesgo
La armada británica detectó específicamente un submarino de ataque y dos submarinos espías operando cerca de cables de fibra óptica submarinos. Estos cables transportan hasta el 99% de los datos internacionales, incluyendo comunicaciones y transacciones comerciales globales.
"Cualquier intento de dañar cables no será tolerado y tendrá graves consecuencias", reiteró el ministro, subrayando la vulnerabilidad de sistemas de comunicación y financieros que dependen de esta infraestructura submarina. Un ataque exitoso podría causar interrupciones significativas en múltiples sectores a nivel mundial.
Despliegue militar y retirada rusa
La Marina Real británica desplegó una fragata, un buque de asalto anfibio y varios helicópteros Merlin durante la operación, complementados por aviones P8 de la Real Fuerza Aérea. Noruega participó con un avión de patrulla marítima y una fragata, según confirmó el ministro noruego de Defensa, Tore O. Sandvik, en un comunicado oficial.
"Mientras la atención de muchos estaba centrada en Oriente Medio, Reino Unido, en colaboración con Noruega y otros aliados, respondió al aumento de las actividades rusas en el Atlántico Norte", explicó Healey sobre el contexto operativo.
Finalmente, los submarinos rusos abandonaron la zona sin que se registraran daños a la infraestructura. "No tenemos ninguna prueba de que se hayan producido daños", aclaró el ministro británico, aunque la vigilancia continuó hasta confirmar su retirada completa.
Tensión diplomática continua
Este incidente se produce en medio de relaciones particularmente deterioradas entre Londres y Moscú. Las expulsiones recíprocas de diplomáticos se han vuelto frecuentes en los últimos años, agravándose notablemente desde el inicio del conflicto en Ucrania.
La capacidad de detección y respuesta demostrada por el Reino Unido y sus aliados noruegos marca un punto significativo en la seguridad marítima del Atlántico Norte, enviando un mensaje claro sobre la vigilancia activa de infraestructuras críticas frente a operaciones encubiertas.



