Rusia respalda a Irán ante ultimátum de Trump y ofrece recibir su uranio para evitar conflicto
Rusia respalda a Irán ante ultimátum de Trump por programa nuclear

Rusia respalda a Irán ante el ultimátum de 10 días de Donald Trump

El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, expresó este viernes en conversación telefónica a su colega iraní, Abás Araqchí, el firme apoyo de Moscú a las negociaciones sobre el controvertido programa nuclear de Irán. Este respaldo diplomático se produce en medio de las crecientes amenazas de Estados Unidos, que ha establecido un plazo perentorio para llegar a un acuerdo.

El Kremlin alerta sobre "escalada sin precedentes"

El gobierno ruso emitió un comunicado oficial donde confirmó su apoyo al proceso de negociaciones dirigido a la búsqueda de soluciones político-diplomáticas justas. "La parte rusa confirmó su apoyo al proceso de negociaciones dirigido a la búsqueda de soluciones político-diplomáticas justas", señala el documento oficial del Ministerio de Exteriores ruso.

El texto añade que dichas soluciones deben garantizar "el respeto de los derechos legítimos de Irán en línea con los principios del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares". El Kremlin alertó el jueves sobre una "escalada de las tensiones sin precedentes" en torno a Irán, al tiempo que llamó a todas las partes a recurrir exclusivamente a los medios políticos para solventar sus discrepancias.

El ultimátum de Trump y la respuesta iraní

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este jueves que podría tomar una decisión sobre un posible ataque a Irán en los "próximos diez días" si ambos países no llegan a un acuerdo satisfactorio sobre el programa nuclear. "Quizás tengamos que ir un paso más allá, o quizás no. Quizás lleguemos a un acuerdo. Lo sabrán probablemente en los próximos diez días", afirmó Trump durante un discurso en la inauguración de la primera reunión de su Junta de Paz.

El mandatario estadounidense insistió en que es necesario "llegar a un acuerdo significativo" sobre Irán, "de lo contrario, pueden ocurrir cosas malas". Mientras tanto, Irán informó ese mismo día al secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, que responderá "decisivamente" si se ve sometido a una agresión militar, advirtiendo que considerará como objetivos legítimos las bases, instalaciones y activos de lo que llamó "fuerza hostil" en la región.

La propuesta rusa sobre el uranio enriquecido

El Kremlin recordó esta semana que está abierto a la propuesta de recibir el uranio enriquecido iraní, una opción que fue abordada durante las recientes conversaciones para un acuerdo nuclear entre Estados Unidos e Irán en Ginebra. Esta medida podría servir como una solución intermedia que satisfaga tanto las preocupaciones de seguridad internacional como los derechos de Irán a desarrollar energía nuclear con fines pacíficos.

Además, el ministro de Energía ruso, Serguéi Tsivilev, declaró a la prensa que Moscú continúa la construcción de la segunda y tercera unidad de potencia de la central nuclear de Bushehr en Irán. Rusia también considera la construcción de unidades de alta y baja potencia en el territorio iraní, lo que demuestra el compromiso continuo de cooperación nuclear entre ambos países.

Cooperación nuclear Rusia-Irán

En septiembre de 2025, Moscú y Teherán firmaron un acuerdo histórico por valor de 25.000 millones de dólares para la construcción de la central nuclear de Hormoz. Este megaproyecto constará de cuatro unidades de energía con una capacidad total de 50.000 MW, representando una de las mayores inversiones en infraestructura energética de la región.

Lavrov y Araqchí abordaron también, según la nota oficial, los resultados de las consultas celebradas recientemente por representantes de Teherán y Washington en Ginebra. El llamado ruso incluyó un exhorto a los países de Oriente Medio a "adoptar los medios políticos-diplomáticos como absoluta prioridad a la hora de arreglar uno u otro problema".

La situación actual representa uno de los momentos más delicados en las relaciones internacionales, donde la diplomacia rusa busca posicionarse como mediadora mientras Estados Unidos mantiene la presión militar sobre la mesa de negociaciones. El mundo observa con atención cómo se desarrollarán estos cruciales diez días que podrían definir el futuro de la estabilidad en Oriente Medio.