Panamá asume control de terminales portuarias en medio de tensión internacional
En una decisión que marca un punto de inflexión en las relaciones comerciales y geopolíticas de la región, Panamá ha tomado el control administrativo y operativo de dos puertos estratégicos que eran gestionados por la empresa hongkonesa CK Hutchison Holdings Ltd. La medida, ordenada directamente por el presidente José Raúl Mulino, se produce después de que el máximo tribunal del país anulara la concesión otorgada a la firma asiática.
Ocupación temporal y garantías de funcionamiento
En un discurso pronunciado el lunes, el mandatario panameño explicó que la administración y operación de los puertos de Balboa y Cristóbal, ubicados en el vital Canal de Panamá, regresarán a manos de la Autoridad Marítima de Panamá. El objetivo principal es garantizar un funcionamiento ininterrumpido, seguro y eficiente de estas instalaciones críticas para el comercio mundial.
Mulino aclaró que la ocupación es de carácter temporal y abarca principalmente el equipo móvil de las terminales, sin implicar una pérdida definitiva de los derechos de propiedad de CK Hutchison. "El Estado devolverá los bienes, incluidas las grúas, cuando cese la causa que motivó la ocupación", afirmó el presidente, añadiendo que Panamá pagará la compensación correspondiente, a menos que el equipo sea vendido a un nuevo operador.
Respuesta empresarial y reacciones internacionales
La reacción de CK Hutchison no se hizo esperar. La empresa declaró el martes que considera ilegal tanto la ocupación de los puertos como el fallo judicial anterior, responsabilizando a Panamá por "los daños y perjuicios causados por las acciones confiscatorias que ha adoptado". Su filial Panama Ports Company cesó inmediatamente todas las operaciones en las terminales después de que representantes gubernamentales llegaran sin previo aviso.
Las repercusiones financieras fueron inmediatas: las acciones de CK Hutchison en Hong Kong cayeron hasta un 3,2% tras el anuncio. El gobierno de Hong Kong presentó una protesta formal contra Panamá, prometiendo respaldar firmemente los intereses de sus empresas en el extranjero.
Desde Pekín, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, afirmó que su gobierno "salvaguardará los derechos e intereses legítimos y legales" de sus empresas, añadiendo otra capa de tensión diplomática a la situación.
Soluciones provisionales y proceso de licitación
Para asegurar la continuidad operativa, la Autoridad Marítima de Panamá firmó contratos provisionales con dos gigantes del sector: APM Terminals (división de AP Moller-Maersk) y la suiza MSC Mediterranean Shipping Company. Mulino anunció que el gobierno iniciará un proceso de licitación abierto para otorgar concesiones permanentes a dos empresas distintas, mientras se valora el equipamiento existente para determinar los próximos pasos.
El Canal de Panamá, por su parte, reportó que las operaciones de la vía interoceánica continuarán de forma normal y segura tras el fallo de la Corte, buscando tranquilizar a la comunidad marítima internacional sobre la estabilidad de esta ruta comercial crucial.
Contexto geopolítico y negociaciones complejas
Esta disputa se enmarca en un contexto geopolítico más amplio, convirtiéndose en un reflejo de la rivalidad entre Estados Unidos y China por influencia en América Latina. La decisión panameña añade incertidumbre a las prolongadas negociaciones sobre la venta de 43 instalaciones portuarias globales de CK Hutchison a un consorcio respaldado por BlackRock Inc., acuerdo que podría reportar a la empresa más de 19.000 millones de dólares.
Shahla Ali, profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de Hong Kong, señaló que "excluir los puertos de Panamá del acuerdo reduciría su alcance y valor", considerando inevitable algún tipo de reestructuración mediante ajustes de precio o mayores garantías.
El fallo judicial de enero que anuló la concesión había sido celebrado en Washington pero irritó profundamente a China, que respondió suspendiendo conversaciones sobre nuevos proyectos en Panamá. Shen Meng, director del banco de inversión Chanson & Co., sugirió que negociar una compensación probablemente sea una prioridad mayor para CK Hutchison que continuar expresando su insatisfacción.
Esta situación demuestra cómo las decisiones nacionales sobre infraestructura crítica pueden tener reverberaciones globales, afectando no solo a las empresas involucradas sino también a las relaciones entre grandes potencias y la estabilidad de las cadenas de suministro internacionales.