Nuevas sanciones de EE.UU. a Irán tensan negociaciones nucleares en Ginebra
EE.UU. sanciona a Irán antes de negociaciones nucleares en Ginebra

Estados Unidos endurece presión sobre Irán con nuevas sanciones económicas

En un movimiento que aumenta la tensión internacional, el gobierno de Estados Unidos anunció este miércoles un nuevo paquete de sanciones contra la República Islámica de Irán. Estas medidas forman parte de la campaña de "máxima presión" que Washington mantiene sobre Teherán, justo antes de que ambas partes se reúnan en Ginebra para una nueva ronda de negociaciones sobre el programa nuclear iraní.

Ampliación de restricciones a individuos y entidades

El Departamento del Tesoro estadounidense identificó y sancionó a más de 30 individuos, entidades y buques que, según las autoridades norteamericanas, facilitan "ventas ilícitas de petróleo iraní" y contribuyen a la producción de armamento en el país persa. Entre los objetivos se encuentran varios buques que operan como parte de lo que Washington denomina "la flota en la sombra de Irán", dedicada al transporte de petróleo y derivados petroleros hacia mercados internacionales.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró en un comunicado oficial que "Irán explota los sistemas financieros para vender petróleo ilícito, blanquear los ingresos, adquirir componentes para sus programas de armas nucleares y convencionales, y apoyar a sus grupos terroristas". Estas acusaciones representan la justificación oficial para el endurecimiento de las medidas restrictivas.

Contexto de amenazas y negociaciones

El presidente Donald Trump ha mantenido una postura firme contra Irán, amenazando en múltiples ocasiones con ataques militares si Teherán no firma un acuerdo que limite su programa nuclear. En su reciente discurso sobre el Estado de la Unión, Trump acusó directamente a Irán de albergar "siniestras ambiciones nucleares", reflejando la profunda desconfianza que caracteriza las relaciones bilaterales.

Paralelamente, Trump ha ordenado un enorme despliegue militar en la región del Golfo, aumentando los temores de una posible intervención armada. Este despliegue incluye el envío de una flota naval que ha generado preocupación internacional sobre una escalada del conflicto.

Postura iraní y perspectivas de diálogo

Frente a estas presiones, el presidente iraní Masud Pezeshkian ha mantenido una postura más conciliadora, afirmando que existe una "perspectiva favorable" sobre las conversaciones programadas en Ginebra. Teherán ha advertido previamente que responderá con fuerza a cualquier agresión, invocando su derecho a la defensa según el derecho internacional.

El gobierno estadounidense ha dejado claro que continuará aplicando su política de máxima presión contra Irán con el objetivo declarado de "dañar las capacidades armamentísticas del régimen y su apoyo al terrorismo". Estas sanciones representan el último capítulo en una relación marcada por décadas de tensiones que ahora se desarrollan en el escenario de las negociaciones nucleares.

La comunidad internacional observa con atención estos desarrollos, consciente de que el resultado de las conversaciones en Ginebra podría tener implicaciones significativas para la estabilidad regional y el sistema de no proliferación nuclear global.