Se agrava crisis diplomática entre Colombia y Ecuador
La relación bilateral entre Colombia y Ecuador enfrenta su momento más tenso en años. Este miércoles, la canciller ecuatoriana Gabriela Sommerfeld anunció oficialmente el llamado a consultas de su embajador en Bogotá, Arturo Félix Wong, medida que marca un punto crítico en el ya deteriorado vínculo entre las dos naciones andinas.
Declaraciones de Petro desatan protesta oficial
La decisión ecuatoriana responde directamente a las recientes afirmaciones del presidente colombiano Gustavo Petro, quien calificó al exvicepresidente Jorge Glas como un "preso político" en mensajes publicados en redes sociales. El mandatario colombiano pidió a organismos internacionales velar por los derechos de Glas, asegurando que se trata de un perseguido.
El Gobierno de Daniel Noboa respondió con contundencia mediante una nota de protesta diplomática, aclarando que Glas no es un perseguido, sino un sentenciado por delitos de asociación ilícita, cohecho y peculado tras procesos legítimos. "Desde afuera quieren vender el cuento de los 'presos políticos' para tapar lo evidente: en la cárcel hay un corrupto que debe responder al Ecuador", enfatizó el presidente Noboa.
Consecuencias inmediatas de la crisis
La canciller Sommerfeld confirmó la suspensión inmediata de las mesas técnicas de diálogo previstas para la próxima semana. Estos encuentros eran fundamentales para intentar frenar la escalada de la "guerra comercial" que mantienen ambos países desde enero de 2026.
La tensión económica ha crecido significativamente con medidas recíprocas:
- Ecuador impuso un arancel del 50% a productos colombianos alegando fallas en la cooperación de seguridad fronteriza.
- Colombia respondió con el Decreto 0170, gravando con el 50% a más de 185 productos ecuatorianos como arroz, azúcar y banano.
- Energía: Bogotá suspendió temporalmente el suministro eléctrico que ayudaba a paliar la escasez en el vecino país.
Posiciones oficiales y perspectivas
El Gobierno ecuatoriano sostiene que las declaraciones de Petro solo contribuyen a deteriorar las relaciones y distraen de los desafíos comunes, como la lucha antinarcóticos y la protección de la extensa frontera compartida. El llamado a consultas del embajador Wong, quien llegará a Quito entre hoy y mañana, marca un distanciamiento que podría profundizar la vulnerabilidad económica de los exportadores de ambos países.
Por ahora, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia no ha emitido una respuesta oficial al retiro del embajador ecuatoriano, mientras la incertidumbre crece en los sectores comerciales que dependen del intercambio andino. La crisis diplomática se suma a la ya existente tensión económica, creando un escenario complejo para las relaciones bilaterales.
El embajador Wong había asumido sus funciones en Bogotá en un contexto ya complicado por las medidas arancelarias implementadas por Ecuador contra productos colombianos, a lo que Colombia respondió con gravámenes similares y la suspensión temporal del suministro eléctrico. Esta nueva escalada diplomática amenaza con prolongar y profundizar el conflicto entre los dos países vecinos.



