Cuatro años de guerra: Avances y obstáculos en diálogo Rusia-Ucrania con mediación de EE.UU.
Diálogo Rusia-Ucrania: Avances y obstáculos tras cuatro años de guerra

Cuatro años de conflicto: Balance de las negociaciones entre Rusia y Ucrania

Entre el martes 17 y el miércoles 18 de febrero de 2026, se desarrolló en Ginebra la tercera ronda de diálogo tripartito entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos, con el objetivo de buscar un acuerdo que ponga fin a la guerra que cumple exactamente cuatro años desde su inicio. Este encuentro diplomático, mediado por Washington, representó un nuevo intento por desbloquear las negociaciones de paz en un conflicto que ha transformado radicalmente el panorama geopolítico europeo.

El Donbás: principal obstáculo para la paz

El futuro de la cuenca industrial del Donbás se ha convertido en el principal punto de fricción entre las partes, justo cuando se conmemoran cuatro años de la invasión rusa a territorio ucraniano. A pesar de los avances logrados en la mesa de negociaciones, el control territorial mantiene las posiciones completamente enfrentadas: Moscú exige la retirada de las tropas ucranianas de las zonas que aún controlan en la región de Donetsk, mientras que el presidente Volodímir Zelenski mantiene una postura firme en su negativa a ceder territorio.

Esta disputa ocurre en un contexto donde, a mediados de febrero de 2026, Rusia ya ocupaba aproximadamente el 19,5% del territorio ucraniano, incluyendo Crimea y las áreas tomadas por separatistas antes del inicio del conflicto en 2022. La dimensión territorial del conflicto complica significativamente cualquier acuerdo de paz duradero.

Resultados de la tercera ronda de conversaciones

Tras las intensas jornadas de negociación, el presidente Zelenski reconoció que, aunque existe una base de trabajo sustancial, "por ahora las posiciones difieren", destacando que las conversaciones no fueron fáciles. El mandatario ucraniano cuestiona abiertamente la voluntad real del Kremlin para negociar un alto el fuego permanente y rechaza tajantemente ceder territorio a cambio de las garantías de seguridad occidentales contempladas en el plan estadounidense.

Sin embargo, se logró un consenso significativo en "casi todos los puntos" relacionados con la instauración y vigilancia de una posible tregua, la cual contaría con el apoyo directo de Washington. Zelenski añadió al respecto: "Esta vigilancia se llevará a cabo con la participación de los estadounidenses. Lo considero una señal positiva", indicando un avance concreto en los mecanismos de implementación.

Desde la perspectiva rusa, el jefe de la delegación y exministro de Cultura, Vladímir Medinski, describió los encuentros como "difíciles pero profesionales", detallando que las sesiones se extendieron durante dos días en diversos formatos y que continuarán "en un futuro próximo". Por su parte, el emisario de la Casa Blanca, Steve Witkoff, celebró la continuidad del diálogo a través de sus redes sociales, afirmando que "el éxito del presidente Trump en unir a las dos partes de esta guerra ha traído un progreso significativo".

La ausencia europea y la desconfianza persistente

Pese al optimismo moderado generado por estos avances, Zelenski insiste en que la participación de Europa es "indispensable" para lograr acuerdos viables y duraderos, una postura que choca directamente con la visión de Moscú, que acusa a los europeos de imposibilitar un "acuerdo razonable". La presión de Estados Unidos por finalizar un conflicto que ha dejado ciudades en ruinas y millones de desplazados se topa con una desconfianza mutua que persiste después de cuatro años de hostilidades.

Aunque asesores de potencias europeas como Alemania, Francia, el Reino Unido e Italia viajaron a Ginebra durante las negociaciones, no participaron directamente en las discusiones tripartitas. El negociador jefe ucraniano, Rustem Umiérov, confirmó que existen "progresos tangibles", pero mantuvo la cautela al señalar que aún no se pueden divulgar detalles específicos de los acuerdos alcanzados.

Un camino difícil hacia la paz

Estas sesiones en Suiza fueron precedidas por dos intentos fallidos en Abu Dabi, evidenciando lo complejo que resulta detener una guerra que comenzó aquel 24 de febrero de 2022 y que sigue sin encontrar un compromiso definitivo entre Kiev y Moscú. La persistencia del diálogo, incluso con resultados limitados, representa en sí misma un logro diplomático en un conflicto caracterizado por la escalada militar y las rupturas comunicacionales.

El proceso de paz enfrenta múltiples desafíos:

  • La definición del estatus final del Donbás y otros territorios ocupados
  • La implementación de mecanismos de verificación internacional
  • La reconstrucción de las zonas devastadas por la guerra
  • La reintegración de millones de desplazados y refugiados
  • La normalización de relaciones diplomáticas entre las partes

Mientras continúan las preparaciones para futuras rondas de negociación, el conflicto entre Rusia y Ucrania mantiene en vilo a la comunidad internacional, que observa con esperanza moderada cualquier avance hacia una solución pacífica que ponga fin a cuatro años de sufrimiento y destrucción.