La Corte Suprema de Estados Unidos revisará apelación de petroleras en histórico caso climático
La Corte Suprema de Estados Unidos ha aceptado escuchar una crucial apelación presentada por las gigantes energéticas Exxon Mobil Corp. y Suncor Energy Inc., en un movimiento estratégico del sector petrolero para intentar detener decenas de demandas judiciales interpuestas por ciudades y estados que responsabilizan directamente a las compañías por los efectos del cambio climático.
El caso de Colorado que podría definir el futuro de las demandas climáticas
Los magistrados del máximo tribunal federal revisarán específicamente un fallo de la Corte Suprema de Colorado que determinó que la ciudad y el condado de Boulder tienen derecho a recurrir a la legislación estatal para impulsar una demanda contra ambas compañías petroleras. Este caso particular se ha convertido en un punto de referencia nacional, ya que demandas similares en todo el país podrían costarle a la industria miles de millones de dólares si la Corte Suprema permite que continúen avanzando en los tribunales estatales.
La decisión de aceptar el caso de Colorado se produjo después de que la administración del expresidente Donald Trump, numerosos grupos empresariales y varias organizaciones conservadoras presentaran una avalancha de escritos legales instando al tribunal a tomar la apelación. "Lo que está en juego en este caso no podría ser mayor", argumentaron Exxon y Suncor en sus documentos judiciales, advirtiendo que las demandas buscan "imponer daños incalculables a las empresas energéticas por los efectos físicos y económicos del cambio climático".
Argumentos contrapuestos sobre responsabilidad climática
Por su parte, Boulder sostiene firmemente que las petroleras engañaron deliberadamente al público sobre los riesgos reales del cambio climático y contribuyeron activamente al fenómeno global mediante la producción y promoción masiva de combustibles fósiles. La ciudad afirma que las compañías deberían cubrir una parte significativa de los costos que los gobiernos estatales y locales están asumiendo para enfrentar las consecuencias del problema, incluyendo adaptaciones de infraestructura y medidas de mitigación.
Las empresas argumentan en su apelación que la Constitución de Estados Unidos no permite demandas basadas en leyes estatales cuando se trata de abordar un asunto de alcance global como el cambio climático. "Boulder, Colorado, no puede fijar la política energética de todo el país", sostuvieron los abogados de las petroleras, enfatizando que este tipo de litigios deberían resolverse a nivel federal.
Boulder respondió pidiendo a la Corte Suprema que no aceptara la apelación y calificó el planteamiento de las compañías como "una teoría constitucional que aún no han logrado que ningún tribunal de apelación adopte", señalando la falta de precedentes que respalden su posición legal.
Calendario judicial y contexto histórico
El tribunal escuchará los argumentos orales y emitirá un fallo definitivo durante el período de nueve meses que comienza en octubre próximo. La Corte Suprema había estado deliberando desde diciembre sobre la apelación de las compañías, y al aceptar el caso, los magistrados indicaron que también considerarán el argumento de Boulder de que el tribunal carece de jurisdicción para intervenir en esta etapa del litigio, en parte porque el tribunal estatal no ha emitido una sentencia definitiva sobre el fondo del asunto.
Este caso se produce en un contexto donde la Corte Suprema previamente:
- Rechazó apelaciones de petroleras en un caso similar impulsado por Honolulu
- Desestimó una inusual iniciativa de 19 estados gobernados por republicanos para demandar directamente a cinco estados gobernados por demócratas ante el máximo tribunal con el fin de descarrilar las demandas climáticas
- En 2023, también desestimó apelaciones de las compañías que buscaban trasladar los casos a tribunales federales, donde los demandados corporativos suelen tener mejores resultados estadísticos
Esa decisión anterior permitió que los procesos continuaran en tribunales estatales, pero no resolvió la cuestión fundamental de si las jurisdicciones demandantes podrán invocar exitosamente la ley estatal para ganar sus casos contra la industria petrolera. El resultado del caso de Colorado podría establecer un precedente determinante para docenas de litigios similares pendientes en todo el territorio estadounidense.