China analiza sentencia judicial estadounidense sobre medidas arancelarias
El gobierno de China está llevando a cabo una evaluación exhaustiva y detallada de la reciente sentencia emitida por la Corte Suprema de Estados Unidos sobre los aranceles comerciales. Las autoridades chinas han instado formalmente a Washington a levantar de manera inmediata las denominadas "medidas arancelarias unilaterales" que afectan a sus socios comerciales internacionales.
Posición firme del Ministerio de Comercio chino
Los pronunciamientos oficiales del Ministerio de Comercio de China, realizados el lunes 23 de febrero de 2026, llegaron pocos días después de que el máximo tribunal estadounidense infligiera una dura derrota judicial al presidente Donald Trump. La sentencia anuló numerosos aranceles que la administración Trump había implementado dentro de su estrategia de guerra comercial, incluyendo medidas específicamente dirigidas contra China como principal rival económico.
"Los aranceles unilaterales impuestos por Estados Unidos representan una clara violación de las normas establecidas en el comercio internacional y contradicen incluso la legislación nacional estadounidense", afirmó el ministerio chino en su comunicado oficial. "Estas medidas no generan beneficios para ninguna de las partes involucradas y solo contribuyen a crear tensiones innecesarias".
Respuesta inmediata de Trump y nuevas medidas
Apenas unas horas después de conocerse el fallo judicial, el presidente Donald Trump anunció la imposición de un nuevo arancel del 10% sobre todas las importaciones estadounidenses provenientes de cualquier país, medida que entraría en vigor a partir del martes siguiente. Además, declaró su intención de incrementar este gravamen hasta el 15% en un futuro próximo, decisión que según analistas internacionales sorprendió incluso a algunos miembros de su propio equipo gubernamental.
"La cooperación bilateral entre China y Estados Unidos genera beneficios mutuos y crecimiento para ambas naciones", añadió el Ministerio de Comercio chino. "Por el contrario, el enfrentamiento y las medidas unilaterales resultan claramente perjudiciales para las relaciones económicas internacionales y el desarrollo comercial global".
Antecedente de la visita presidencial programada
Los temas comerciales y arancelarios dominarán inevitablemente la agenda diplomática tanto de China como de Estados Unidos en las semanas previas a la esperada visita del presidente Trump a territorio chino. La visita está programada para finales de marzo y principios de abril de 2026, cuando el mandatario estadounidense se reunirá con su homólogo chino, el presidente Xi Jinping, en lo que se anticipa como un encuentro crucial para las relaciones económicas bilaterales.
Base legal controvertida de los nuevos aranceles
Los nuevos gravámenes anunciados por la administración Trump se fundamentan en una disposición legal independiente conocida como Sección 122, que aunque permite establecer aranceles de hasta el 15%, requiere la aprobación expresa del Congreso estadounidense para extender su vigencia más allá de los 150 días iniciales. Ningún presidente en la historia de Estados Unidos había invocado anteriormente esta sección, por lo que su aplicación podría enfrentar nuevos desafíos legales y constitucionales en cortes federales.
"China mantendrá una atención constante y vigilante sobre esta situación y protegerá firmemente sus legítimos intereses comerciales", declaró el Ministerio de Comercio en su comunicado oficial.
Análisis de expertos y alcance de la sentencia
Según publicaciones del diario estatal Global Times, Gao Lingyun, investigador de la Academia China de Ciencias Sociales, calificó las decisiones arancelarias estadounidenses como "extremadamente arbitrarias" y señaló que están siendo utilizadas como "arma política" más que como instrumentos de política económica racional.
"La política arancelaria debe fundamentarse en evaluaciones técnicas rigurosas y análisis económicos objetivos, no en preferencias políticas o estrategias de confrontación", afirmó el experto chino.
La histórica sentencia del tribunal estadounidense invalidó una amplia gama de aranceles que el gobierno de Trump había impuesto a diversas potencias exportadoras asiáticas, incluyendo no solo a China, sino también a Corea del Sur, Japón y Taiwán, este último reconocido como el mayor fabricante mundial de chips semiconductores y actor fundamental en las cadenas globales de suministro tecnológico.