El liderazgo vallecaucano sigue ganando terreno en escenarios internacionales. El caleño Cristhian Mancera Mejía fue reelegido como presidente del Consejo Comunitario del Área 11 en el condado de Miami-Dade, Florida, para el periodo 2026-2027.
Un perfil forjado en la adversidad
Mancera, abogado y politólogo egresado de la Universidad Jorge Tadeo Lozano y doctor en leyes de la Universidad de Washington, emigró a Estados Unidos en 2008 tras ser víctima de un secuestro en Bogotá. Desde entonces, se ha dedicado a la docencia y a la creación de espacios de participación como La Tribuna, un proyecto independiente que busca renovar liderazgos en Latinoamérica y que fue reconocido por el Gobierno colombiano en 2013 como uno de los mejores sitios de política y democracia.
Gestión destacada en Miami-Dade
El Consejo Comunitario del Área 11 es clave para la gestión local de las zonas no incorporadas de West Kendall. Los residentes calificaron como sobresaliente la gestión de Mancera en la articulación de necesidades ciudadanas y desarrollo económico, lo que le valió la reelección. Su propuesta central gira en torno a la representación de la diáspora colombiana: cerca de 6.5 millones de colombianos en el exterior que aportan más de 12.000 millones de dólares anuales en remesas, pero carecen de representación política efectiva en Colombia.
Prioridades para el nuevo periodo
Durante su nuevo periodo, Mancera ha planteado como prioridades el fortalecimiento del tejido comunitario y el impulso a los emprendimientos locales. Su rol es fundamental para servir de puente entre los residentes de West Kendall y las estructuras institucionales del condado, especialmente en temas de migración y seguridad, áreas que conoce de cerca por su ejercicio profesional y su propia historia migratoria.
Una voz crítica y la diáspora
Mancera ha sido una voz crítica frente a los "mismos de siempre" en la política colombiana. Fue precandidato presidencial para las elecciones de mayo de 2026, aunque ya no figura entre los participantes para los comicios del 31 de mayo. Su éxito en el exterior abre una discusión sobre el peso de la diáspora colombiana en la política global.
Por ahora, su gestión en Florida se mantiene como un modelo de cercanía con el territorio y soluciones concretas para una población diversa que busca verse reflejada en sus líderes.



