El escritor y columnista Gonzalo Mallarino Flórez asegura que el llamado “proceso” para concentrar territorialmente al Clan del Golfo es otra mentira del presidente Gustavo Petro. Según Mallarino, levantar las órdenes de captura de esos criminales es una estratagema para esparcir la falsa idea de que busca “pacificar” ciertas zonas del país, con el objetivo de proteger la actividad electoral en esas regiones.
Réditos electorales
Mallarino sostiene que Petro busca réditos electorales a tres meses de terminar su gobierno y a uno de las elecciones. “Busca crear otra vez la falsa imagen de que ‘sigue luchando por la paz’, de que ‘hasta el último instante de su gobierno intentó la paz’, porque todo eso lava su imagen y le trae votos a Iván Cepeda, su epígono y continuador”, afirma.
Cinismo e indolencia
El columnista califica a Petro de “cínico e indolente”, y asegura que nunca ha sido un estadista. “Jamás buscó la paz, todo eso era paja. Él sabía, perfectamente, desde el día uno de su gobierno, que eso no era posible como él lo ‘proponía’, pero sabía también que el país iba a tener una enorme expectativa, una enorme ilusión, y que eso era bueno para gobernar y embolatar a todo el mundo”, escribe.
Para Mallarino, la Paz Total siempre fue una mentira, una “arana para engañar a la nación colombiana”. Añade que a Petro no le “salieron las cosas mal”, sino que gobernó exactamente como quería, fomentando la demagogia y la simulación del “progresismo” para que se quede en el poder por varios años.
Crítica a la oposición
Mallarino también critica a los adversarios de Petro, que llevan más de 200 años gobernando mal y permitiendo que ciertos sectores se enriquezcan a expensas de millones de personas. “Ahí están dándose zarpazos y tarascazos como perros rabiosos, en el centro del tinglado electoral”, señala.
Según el columnista, las encuestas indican que De la Espriella pasará a segunda vuelta, al igual que “el ingeniero Rodolfo” hace cuatro años, pero perderá con Petro y con Iván Cepeda.
Apoyo a Sergio Fajardo
Mallarino expresa su respaldo a Sergio Fajardo, a quien considera un estadista capaz de construir un nuevo contrato social. “Ese sí sería capaz de construir un nuevo ‘contrato social’ y hallaría un destino histórico común para todos los colombianos”, concluye.



