Primer registro de tiburón dormilón en aguas antárticas sorprende a científicos
Tiburón dormilón aparece por primera vez en océano Antártico

Hallazgo inesperado en las profundidades antárticas

Una cámara del Centro de Investigación de Aguas Profundas Minderoo-UWA, con sede en Australia, logró capturar por primera vez en la historia el registro visual de un tiburón nadando en las gélidas y profundas aguas del Océano Antártico. Aunque este descubrimiento científico se dio a conocer hace aproximadamente un año, las impactantes imágenes han resurgido recientemente en diversos medios de comunicación y agencias de noticias internacionales, renovando el asombro de la comunidad científica.

El encuentro con el gigante dormilón

El video documenta claramente a un ejemplar de la especie Somniosus pacificus, comúnmente conocida como "tiburón dormilón", el cual presentaba unas dimensiones impresionantes que oscilaban entre los tres y los cuatro metros de longitud total. La geóloga marina y profesora universitaria Heather Stewart, quien formó parte activa de la expedición investigativa, relató que una de las capturas más extraordinarias e inusuales obtenidas por el equipo fue precisamente la de este formidable tiburón, localizado a una profundidad de 490 metros bajo la superficie marina.

"Fue sin duda alguna un avistamiento completamente inesperado y sorprendente", afirmó la científica Stewart, destacando la rareza del evento. Este acontecimiento marca el primer registro confirmado de un tiburón habitando las aguas del océano Antártico, ya que los expertos y biólogos marinos sostenían previamente la teoría de que estas criaturas no podrían sobrevivir en condiciones tan extremas y meridionales del planeta. El espécimen observado se encontraba desenvolviéndose en un ambiente con temperaturas cercanas a los 2 °C, lo que añade mayor relevancia al hallazgo.

Desafiando paradigmas científicos establecidos

"Nos dirigimos hacia esa zona sin ninguna expectativa de avistar tiburones, porque existe una regla generalizada en la comunidad científica que indica que estos animales no suelen verse en la Antártida", declaró recientemente Alan Jamieson, director del prestigioso centro de investigación. "Y para colmo de sorpresas, no se trata de un ejemplar pequeño, sino de un tiburón enorme, con una contextura robusta comparable a la de un tanque", añadió el experto.

El tiburón dormilón es reconocido como una especie depredadora de aguas profundas, capaz de alcanzar una longevidad extraordinaria que oscila entre los 250 y los 300 años, además de poseer una gran relevancia ecológica dentro de los ecosistemas marinos. Su detección en el océano Antártico, según señaló el equipo de Minderoo-UWA, modifica sustancialmente los conocimientos previos sobre la distribución geográfica de los tiburones, así como sobre sus capacidades fisiológicas para sobrevivir y adaptarse a ambientes extremadamente hostiles.

Posibles explicaciones y futuras investigaciones

Los investigadores han planteado la hipótesis de que el cambio climático global y el consecuente aumento de las temperaturas oceánicas podrían estar impulsando a estos tiburones hacia aguas más frías localizadas en el hemisferio sur. No obstante, la información disponible sobre sus patrones de distribución, especialmente en regiones remotas e inexploradas como la Antártida, suele ser bastante limitada y fragmentaria.

Jamieson mantiene la firme expectativa de que otros tiburones podrían estar habitando a profundidades similares, sustentándose posiblemente mediante la alimentación a base de cadáveres de ballenas, calamares gigantes y otras especies marinas que, al fallecer, descienden hasta el lecho oceánico. Adicionalmente, de acuerdo con los reportes del centro de investigación, existe un corredor de aguas relativamente más cálidas cerca de la zona donde se realizó el histórico registro, a través del cual los tiburones podrían aventurarse progresivamente hacia latitudes más meridionales.