Autoridad ambiental descubre intervención ilegal en zona protegida de Chocontá
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) descubrió una intervención ambiental ilegal en un lote de 3.670 metros cuadrados ubicado en zona protegida de la Cuenca Alta del río Bogotá, específicamente en la zona rural del municipio de Chocontá. Tras el hallazgo, la autoridad ambiental ordenó medidas preventivas inmediatas para frenar la actividad ilícita que estaba afectando este ecosistema estratégico.
Hallazgos alarmantes en la vereda Sauco
El operativo se realizó en la vereda Sauco, donde técnicos especializados de la CAR evidenciaron que aproximadamente el 60% del terreno intervenido se encuentra dentro de la ronda de varias corrientes hídricas, un espacio fundamental para la protección del recurso hídrico en la región. Durante la inspección minuciosa, el equipo identificó el aprovechamiento ilegal de pino (Pinus patula), una especie exótica, y la tala de un eucalipto de aproximadamente 18 metros de altura, con un volumen estimado de 14,37 metros cúbicos de madera.
Además del material forestal extraído ilegalmente, en el terreno se registraron 69 tocones que evidencian el corte reciente de árboles, junto con residuos y restos claramente asociados a la producción de carbón vegetal. Estos hallazgos indican que la transformación del recurso forestal se estaba realizando directamente en el mismo lugar de la tala, agravando el impacto ambiental de la actividad ilícita.
Ausencia total de permisos ambientales
Al revisar exhaustivamente los sistemas de información de la Corporación, no se encontraron autorizaciones vigentes para el aprovechamiento forestal en el predio intervenido. Aunque el área está clasificada como de uso múltiple, donde se permiten actividades agrícolas, ganaderas y sostenibles bajo regulación específica, cualquier intervención sobre la cobertura vegetal requiere trámites previos y autorizaciones formales.
Según explicó el director regional de Almeidas y Guatavita, Camilo Poveda, la ausencia total de estos permisos convierte automáticamente la actividad en ilegal. "La intervención sobre recursos naturales sin la debida autorización constituye una infracción ambiental grave que compromete la sostenibilidad de estos ecosistemas estratégicos", señaló el funcionario.
Medidas preventivas y alcance ambiental
La decisión de la CAR de implementar medidas preventivas se sustenta en el impacto directo que este tipo de prácticas ilegales puede generar en zonas de especial protección ambiental, particularmente en áreas cercanas a fuentes hídricas vitales para la región. La medida busca detener inmediatamente la intervención y evitar que se amplíe la afectación sobre un ecosistema estratégico para la regulación del agua en el departamento de Cundinamarca.
La entidad ambiental reiteró enfáticamente que cualquier actividad que implique intervención de recursos naturales debe contar necesariamente con permisos ambientales previos, otorgados tras estudios técnicos que garanticen la sostenibilidad de las acciones. La protección de estas zonas es fundamental para mantener el equilibrio ecológico y garantizar la disponibilidad de agua para las comunidades de la región.
La CAR mantendrá vigilancia constante en el área para prevenir nuevas intervenciones ilegales y garantizar el cumplimiento de las medidas preventivas establecidas, mientras avanza en las investigaciones correspondientes para determinar responsabilidades por los daños ambientales causados.



