Distrito invierte $42.000 millones en protección ambiental y vivienda céntrica
Distrito invierte $42.000 millones en ambiente y vivienda

Un ambicioso plan del Distrito para combinar protección ambiental con desarrollo inmobiliario en Bogotá comienza a dar sus primeros pasos. A través de una subasta, la administración logró recaudar 41.987 millones de pesos de cinco constructoras interesadas en construir vivienda en sectores céntricos como la Zona Industrial, dinero que ahora tiene la Secretaría de Ambiente para adquirir predios de privados en zonas de valor ecosistémico como la reserva Thomas van der Hammen.

Mecanismo de transferencia de derechos

El mecanismo, llamado transferencia de derechos de construcción y desarrollo, está reglamentado en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), pero hasta ahora se comienza a materializar. El modelo consiste en adquirir suelos que hoy son propiedad de privados y que están dentro de la Estructura Ecológica Principal de la ciudad. Ese terreno, al estar en espacios como la reserva Thomas van der Hammen, los cerros orientales o el borde del río Bogotá, no tiene el permiso de desarrollarse o edificarse.

Allí es donde entra el Distrito y le ofrece al propietario la posibilidad de entregar voluntariamente el predio. A cambio recibe derechos de construcción en áreas de grandes servicios metropolitanos donde sí se puede construir y desarrollar proyectos de vivienda, sobre todo de interés social, cerca de nodos comerciales, de transporte y demás servicios, como la Zona Industrial de Bogotá.

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Potencial de vivienda social

En esta y otras zonas céntricas quedaron habilitadas 25,09 hectáreas para el desarrollo de nuevos proyectos inmobiliarios con potencial para hasta 15.000 unidades de vivienda de interés social. "El mecanismo facilita la localización de vivienda de interés social en zonas consolidadas de la ciudad, promoviendo una mayor integración social y territorial. Esto permite que hogares que hoy residen en sectores periféricos puedan acceder a soluciones habitacionales mejor ubicadas, cerca de oportunidades laborales, sistemas de transporte y equipamientos urbanos, reduciendo tiempos de desplazamiento y mejorando su calidad de vida", señaló la secretaria de Hábitat, Vanessa Velasco.

De acuerdo con las entidades, en toda la ciudad hay un potencial de 2.594 hectáreas de suelo que podrían ser recuperadas por la Secretaría de Ambiente, lo cual equivale a 6.067.646 certificados y 1,21 billones de pesos. Bajo ese contexto, este martes, 28 de abril, las Secretarías de Ambiente y Planeación y la Empresa de Renovación y Desarrollo Urbano de Bogotá (RenoBo) anunciaron que ya se subastaron los primeros 287.517 certificados, equivalentes al 3,38 por ciento del total.

Declaraciones de funcionarios

"Con este mecanismo buscamos conciliar dos asuntos que suelen verse como opuestos: la conservación ambiental y el desarrollo urbano", afirmó el gerente general de RenoBo, Carlos Felipe Reyes. En la subasta participaron cinco empresas del sector: Inversiones y Construcciones INCOL, Coandes, Marval, Construcciones Buen Vivir y Constructora Las Galias.

"Consideramos que este es un instrumento realmente transformacional para la ciudad. Por primera vez, se encuentra un mecanismo sobre el cual el desarrollo inmobiliario formal va a permitir una correcta adquisición de los activos ambientales. Mientras habilitamos vivienda en zonas estratégicas de la ciudad, el Distrito hará lo propio protegiendo el ecosistema", afirmó Edwin Chiriví, gerente de Camacol Bogotá y Cundinamarca.

El recaudo fue de 41.987 millones, dinero que a partir de ahora queda a disposición de la Secretaría de Ambiente para comprar predios en la reserva Van der Hammen y ejecutar un plan de restauración y protección ambiental, garantizando una conexión con el río Bogotá y los cerros orientales, en el norte de Bogotá.

Restauración ecológica

"Este es un paso muy importante para proteger la Estructura Ecológica Principal de la ciudad. Estos ingresos nos permiten adquirir predios de alta importancia ambiental para avanzar en su restauración, proteger el agua, fortalecer la conectividad ecológica entre los cerros orientales y el río Bogotá, y dejar una ciudad mejor preparada frente al cambio climático para el bienestar de su gente", dijo la secretaria de Ambiente, Adriana Soto.

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De acuerdo con la funcionaria, la restauración de la reserva ha avanzado, pero a un ritmo menor del esperado (6 por ciento), explicado principalmente porque el 94 por ciento de la Van der Hammen es propiedad privada. Por esta razón, en los próximos meses se iniciarán intervenciones en los predios que se irán adquiriendo. Soto explicó que, tras una evaluación de cada predio, se realizarán labores como retiro de especies exóticas y siembra de individuos.

"La restauración no es sembrar árboles y ya. Vamos a retirar especies exóticas como el pasto africano, retamo espinoso o el cuyo. Ahí sí empezamos a sembrar especies de árboles y arbustos que cumplen las funciones que se necesitan en la Van der Hammen. Es un proceso de reconstrucción de la piel original del ecosistema. Luego, se realizará el mantenimiento para asegurarnos que sobreviva aquello que plantamos", agregó la jefa de la cartera ambiental.

Próximos pasos

Por ahora, lo que sigue es que las constructoras consoliden el proceso de licenciamiento, luego de haber madurado los diseños y factibilidad. "Creo que en los próximos seis meses vamos a tener un volumen de licenciamiento en esos proyectos muy importante para estos proyectos postulados. Como gremio creemos que una iniciativa como estas rompe el mito de que la construcción de vivienda afecta los activos ambientales; por el contrario, los ayuda a proteger", concluyó Chiriví.