Colombia ocupa puesto 88 en contaminación global: riesgos para la salud y ciudades más afectadas
Colombia en puesto 88 de contaminación global: riesgos y ciudades críticas

Colombia en el ranking mundial de contaminación: mejoras y desafíos persistentes

La calidad del aire que respiramos determina en gran medida nuestra salud y esperanza de vida. Un reciente informe global de IQAir, plataforma especializada en monitoreo ambiental, ha revelado la posición de Colombia entre los países con mayores niveles de contaminación por partículas PM2.5, aquellas diminutas pero peligrosas sustancias que permanecen suspendidas en la atmósfera.

El panorama global y la posición colombiana

El estudio analizó datos de 9.446 ciudades en 143 países, incluyendo 12 territorios que no habían sido considerados en evaluaciones anteriores. Los cinco países con peor calidad del aire son Pakistán (67,3 µg/m³), Bangladesh (66,1 µg/m³), Tayikistán (57,3 µg/m³), Chad (53,6 µg/m³) y la República Democrática del Congo (50,2 µg/m³).

Colombia ocupa el puesto 88 en este ranking mundial, con una concentración promedio de PM2.5 de 11,1 microgramos por metro cúbico. Esta cifra representa una mejoría significativa frente a años anteriores: en 2024 fue de 13,8 µg/m³; en 2023, de 14,1; y en 2022, de 15,7.

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En el listado, por debajo de Colombia aparecen Lituania (puesto 89, con 10,5 µg/m³), Letonia (puesto 90, con 10,5 µg/m³), Austria (puesto 91, con 10,4 µg/m³), Paraguay (puesto 92, con 10,4 µg/m³) y Brasil (puesto 93, con 10 µg/m³). Por encima se ubican Uruguay (puesto 87, con 11,5 µg/m³), Kosovo (puesto 86, con 11,5 µg/m³), Chipre (puesto 85, con 11,8 µg/m³) y Singapur (puesto 84, con 11,9 µg/m³).

Las ciudades colombianas con mayor contaminación

El informe detalla que Itagüí encabeza el listado de las ciudades colombianas con mayor contaminación del aire, registrando 68 µg/m³ de PM2.5. Le siguen Bogotá (66 µg/m³), Medellín (56 µg/m³), Bello (55 µg/m³) y Envigado (50 µg/m³). En contraste, Manizales presenta la mejor calidad del aire del país con 25 µg/m³.

Según el profesor Carlos Alfonso Devia Castillo, PhD en Ingeniería y experto ambiental de la Pontificia Universidad Javeriana, "la mala calidad del aire es un fenómeno global asociado principalmente al uso de combustibles fósiles como el diésel, la gasolina y el gas". El académico explica que las emisiones de estos combustibles generan material particulado altamente tóxico para el cuerpo humano.

Factores que agravan la contaminación en zonas urbanas

La geografía urbana juega un papel determinante en la concentración de contaminantes. Ciudades como Bogotá y Medellín presentan mayores niveles debido a condiciones que dificultan la dispersión de partículas en el aire. "Muchas de las empresas ubicadas en estas ciudades utilizan combustibles fósiles", afirma Devia Castillo, refiriéndose especialmente a industrias que operan con calderas o procesos que requieren altas temperaturas.

Daniel Mauricio González Cubides, magíster en Ciencias Biológicas, identifica puntos críticos en Bogotá como la localidad de Kennedy, los sectores de Carvajal y Sevilla, y recientemente El Mochuelo. "En estas áreas, los niveles de contaminación son elevados debido a factores como la actividad de ladrilleras -especialmente en El Mochuelo-, la presencia de material particulado en el aire y el alto flujo de tráfico pesado, en particular de vehículos que funcionan con diésel", explica el investigador.

Impacto devastador en la salud pública

Los efectos en la salud son alarmantes y frecuentemente subestimados. Según datos del Instituto Nacional de Salud, en Colombia se registran aproximadamente 15.000 muertes prematuras al año asociadas directamente a la contaminación del aire.

González Cubides detalla que los contaminantes se depositan en los pulmones, generando procesos inflamatorios que pueden desencadenar o agravar enfermedades como:

  • Asma
  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)
  • Cáncer de pulmón
  • Enfermedades cardiovasculares
  • Accidentes cerebrovasculares

Además, la contaminación incide en problemas metabólicos y neurológicos, aunque estos suelen ser menos identificados dentro del sistema de salud. Los grupos más vulnerables incluyen niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades preexistentes.

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Una crisis silenciosa que requiere acción urgente

Pese a su gravedad, González coincide en que la contaminación del aire sigue siendo una "crisis silenciosa". Aunque es un problema conocido, no recibe la atención proporcional a su impacto. "Me parece muy acertado el término 'crisis silenciosa', porque muchas veces el tema ambiental se vuelve tan cotidiano que dejamos de percibir su gravedad", reflexiona el experto.

Entre las principales falencias identificadas se encuentran la falta de monitoreo en varias regiones del país, políticas públicas reactivas en lugar de preventivas, débil control a fuentes contaminantes y baja visibilización del problema en la agenda pública.

Carlos Devia propone medidas concretas para enfrentar esta problemática:

  1. Avanzar en la transición hacia sistemas de transporte eléctrico
  2. Fortalecer la regulación de emisiones contaminantes
  3. Modernizar el parque automotor nacional
  4. Ejercer mayor control sobre las fuentes industriales
  5. Fortalecer la vegetación en las ciudades
  6. Implementar sistemas de distribución con vehículos eléctricos para la "última milla"
  7. Trasladar el transporte de carga hacia las periferias urbanas

Ambos expertos coinciden en que la contaminación del aire no es una amenaza futura, sino una problemática actual que solo podría reducirse mediante cambios estructurales profundos. La evidencia es clara: mejorar la calidad del aire no solo implica beneficios ambientales, sino también una reducción significativa en enfermedades y muertes prematuras.

Visibilizar esta problemática es el primer paso para exigir medidas efectivas que permitan garantizar una mejor calidad de vida para toda la población colombiana, especialmente en las ciudades más afectadas donde el aire que se respira representa un riesgo constante para la salud pública.