Cartagena enfrenta erosión costera crítica: el mar reclama su territorio
Cartagena de Indias, históricamente testigo del poderío marítimo sobre su borde costero, vive actualmente una situación de emergencia ambiental sin precedentes. Los recientes frentes fríos, combinados con mares de leva y de fondo durante ciclos de luna llena, han elevado la altura de las olas a niveles críticos que golpean un litoral cada vez más vulnerable y frágil.
Una lección dura sobre la erosión costera
Este año, la ciudad ha recibido una lección contundente sobre la erosión costera, ese proceso geológico implacable donde el mar desgasta, remueve y transporta arena y suelo, provocando que la línea costera retroceda de forma acelerada. Lo que antes eran proyecciones teóricas se han convertido en riesgos naturales tangibles que afectan gravemente a barrios tradicionales como:
- Castillogrande
- El Laguito
- Bocagrande
- Avenida Santander
- Sectores insulares como Playa Blanca y Tierrabomba
Esta realidad envía un mensaje claro: la inclusión de la erosión costera en el Plan de Ordenamiento Territorial ya no es una opción, sino una prioridad de supervivencia urbana.
Herencia de administraciones pasadas
La ciudad enfrenta una herencia compleja de administraciones anteriores que dejaron este problema sin resolver durante décadas. Sin embargo, hay señales esperanzadoras: la Secretaría de Planeación Distrital, en la construcción del nuevo modelo de territorio, está comprometida en integrar las áreas sujetas a erosión y actualizar la cota de inundación. Solo mediante estas acciones se puede garantizar la seguridad de:
- Infraestructura habitacional
- Desarrollo turístico
- Proyectos urbanísticos costeros
Incertidumbre frente al mar
Para quienes caminan frecuentemente por las playas de la ciudad, es evidente que el movimiento constante de las aguas imposibilita garantizar que todo permanecerá igual en el territorio. Esta incertidumbre se intensifica ante la imposibilidad de predecir cuándo llegará el próximo frente frío o un fuerte mar de leva.
La normativa de Ordenamiento Territorial es clara al respecto: cuando un municipio está expuesto a múltiples fenómenos amenazantes que se superponen, estos deben contemplarse en estudios de riesgo detallados. El diagnóstico de suelos urbanos, rurales y de expansión debe ser la base para generar normas técnicas precisas.
Identificación y mitigación de riesgos
Identificar las zonas de amenaza alta y media por erosión e inundación permitirá categorizar el riesgo y establecer medidas de mitigación efectivas. Este enfoque evita trasladar la carga de estudios complejos a desarrolladores privados, asegurando una evaluación integral y científica.
La naturaleza, en este proceso, debe convertirse en nuestra aliada. Al alertarnos sobre nuestros puntos débiles, nos indica dónde concentrar los esfuerzos de protección. Planificar de frente al mar, integrando el factor del cambio climático, es el camino obligado hacia una Cartagena resiliente.
Objetivos hacia el futuro
El horizonte 2033-2050 plantea objetivos ambiciosos pero necesarios: entregar una ciudad con protección costera funcional y un Gran Malecón integral. Sobre todo, se busca un Plan de Ordenamiento Territorial que brinde la seguridad técnica y jurídica necesarias para la "superciudad" que Cartagena aspira ser, donde el desarrollo urbano coexista en armonía con las dinámicas naturales del mar Caribe.



