Caracol mayor de Bermudas, considerado extinto, es declarado fuera de peligro tras exitosa reintroducción
El Zoológico de Hester, ubicado en el Reino Unido, ha anunciado oficialmente que el caracol mayor de Bermudas, conocido científicamente como Poecilozonites bermudensis, ha sido declarado fuera de peligro de extinción. Esta especie endémica, de tamaño diminuto similar a un botón, fue redescubierta hace una década en un callejón de Hamilton, la capital de Bermudas, después de haberse creído perdida para siempre.
Un esfuerzo internacional de conservación
Según la publicación del zoológico, un esfuerzo internacional coordinado ha confirmado que la especie ahora está a salvo y segura. La historia completa de este logro de conservación será detallada próximamente en Oryx, The International Journal of Conservation, una prestigiosa revista científica especializada en temas de preservación ambiental.
Las autoridades del zoológico han adelantado algunos detalles clave del proceso. Los expertos criaron los caracoles en cápsulas especialmente diseñadas dentro de las instalaciones del zoológico, adaptando métodos existentes de cría para encontrar las condiciones óptimas de reproducción. Posteriormente, estos ejemplares fueron liberados en hábitats forestales protegidos.
Seis colonias establecidas con éxito
Gerardo García, director de Animales y Plantas del Zoológico de Chester, expresó: "Es una sensación increíblemente buena marcar una gran diferencia para una especie, y es algo que los conservacionistas tal vez puedan decir solo una vez en toda su carrera". Según los informes de García y la entidad, seis colonias de caracoles liberados se han establecido exitosamente en Bermudas, un archipiélago situado en el norte del Océano Atlántico, a aproximadamente seiscientas millas del continente más cercano.
Amenazas históricas y proceso de recuperación
Los caracoles endémicos de Bermudas enfrentaron graves amenazas que incluyeron:
- Pérdida significativa de hábitat natural
- Impactos del cambio climático
- Introducción de especies invasoras como "caracoles lobo" depredadores
- Presencia de gusanos planos carnívoros que se alimentaban de estas especies nativas más pequeñas
El zoológico explica que devolver los caracoles a sus hábitats naturales es crucial no solo para la conservación de esta especie específica, sino también para la restauración de ecosistemas dañados. Estos caracoles cumplen funciones ecológicas vitales como presas de animales más grandes y consumidores de vegetación viva y en descomposición, contribuyendo así a la regeneración de nutrientes en su entorno.
Un proceso meticuloso de reintroducción
El regreso del P. bermudensis se planificó con extremo cuidado. Las áreas de reintroducción fueron seleccionadas y monitoreadas mediante un proceso que García describió como "similar a un juego de guerra", donde las poblaciones en expansión se representaban con banderas en mapas detallados.
Mark Outerbridge, ecologista de vida silvestre del Departamento de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Bermudas, destacó: "Ha sido sumamente gratificante participar en este programa de reintroducción. Es sorprendente pensar que comenzamos con menos de 200 caracoles y ahora hemos liberado más de 100.000".
Los hallazgos de este proyecto han contribuido a la creación de la primera guía de cría para la conservación de esta especie, estableciendo un precedente importante para futuros esfuerzos de preservación de moluscos endémicos en peligro de extinción.