Canto inédito de rana amazónica Osteocephalus omega es grabado en Colombia
Canto inédito de rana amazónica Osteocephalus omega en Colombia

Un sonido nunca antes documentado en Colombia abrió una nueva línea de conocimiento científico en las montañas húmedas del piedemonte amazónico. En el municipio de Acevedo, en el departamento del Huila, investigadores y comunidades locales lograron registrar por primera vez en el país el canto de la rana Osteocephalus omega, una especie arborícola cuya vocalización no había sido descrita hasta ahora en territorio nacional.

Primer registro acústico en el país

El hallazgo constituye el primer registro acústico documentado de esta especie en Colombia y fue realizado en el marco de las acciones de monitoreo comunitario impulsadas por el Pacto Hylea, una estrategia que articula ciencia, conservación y producción sostenible junto a comunidades rurales del Corredor Andino Amazónico.

La rana Osteocephalus omega se caracteriza por tener iris dorados atravesados por una franja negra, piel granulada en tonos café y un tamaño mediano de entre cuatro y cinco centímetros. Aunque la especie ya había sido identificada previamente en el país, nunca se había logrado documentar su canto.

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Monitoreo comunitario como base del descubrimiento

El registro fue posible gracias al trabajo de monitoreo desarrollado por habitantes de la zona, quienes durante años han observado y documentado la biodiversidad presente en los bosques ribereños y cafetales bajo sombra del territorio.

“El registro acústico representa un hito científico y es el resultado de una intervención de largo aliento de Conservación Internacional Colombia en el paisaje, con acompañamiento continuo a comunidades y articulación de aliados”, señaló Carlos Costa, vicepresidente de Conservación Internacional Colombia.

Según explicó Costa, la estrategia prioriza una gestión ambiental basada en evidencia, integrando monitoreo comunitario, ciencia aplicada y prácticas productivas sostenibles. Para la organización, este modelo permite fortalecer el conocimiento local y producir información útil para la conservación de la biodiversidad y los medios de vida de las comunidades rurales.

En Acevedo, los grupos de monitoreo de la Asociación Ambiental y Agropecuaria EcoSan Luis y el Grupo de Monitoreo Comunitario de Biodiversidad YaguaEte han liderado gran parte de las jornadas de observación y registro de fauna.

“La armonía entre agricultura y conservación ha permitido que especies sensibles como esta rana encuentren refugios saludables. Donde se protege el agua, el bosque y el suelo, la biodiversidad responde”, afirmó Alessandro Tapiero, integrante del grupo Ecosan.

Información inédita sobre reproducción y comportamiento

Entre 2021 y 2025, las actividades de monitoreo desarrolladas en Huila y Cauca comenzaron a llenar vacíos de información sobre anfibios poco conocidos. El nuevo registro acústico aporta datos sobre el comportamiento reproductivo de la especie, su uso del hábitat y su presencia en paisajes productivos, aspectos que hasta ahora eran desconocidos para la ciencia nacional.

Carlos Vargas, caficultor e integrante de ECO San Luis, destacó que escuchar y registrar los cantos de estas especies permite diseñar estrategias de conservación sustentadas en evidencia científica.

“Monitorear, escuchar y registrar estos cantos nos permite diseñar estrategias de conservación basadas en evidencia, especialmente en paisajes donde el café y los bosques conviven”, aseguró.

Importancia ecológica de la especie

Los investigadores resaltaron además la importancia ecológica de Osteocephalus omega dentro de los ecosistemas andino-amazónicos. Los anfibios son considerados bioindicadores altamente sensibles a los cambios ambientales, debido a que dependen de agua limpia, cobertura vegetal y microclimas estables para sobrevivir y reproducirse.

La presencia de esta rana y la posibilidad de registrar su canto evidencian, según los expertos, la buena calidad ecológica de quebradas, bosques ribereños y cafetales bajo sombra presentes en el territorio.

Además de su valor como indicador ambiental, la especie también cumple funciones ecológicas relacionadas con el control natural de insectos y otros invertebrados.

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Relevancia científica y aplicaciones en conservación

El registro acústico tiene relevancia científica porque permite detectar la presencia de la especie sin necesidad de capturar individuos, así como estimar abundancias, identificar épocas reproductivas y fortalecer el monitoreo a largo plazo.

La presencia de Osteocephalus omega en quebradas cercanas a cultivos de café bajo sombra también reforzó la hipótesis de que la agricultura sostenible puede coexistir con la conservación de la biodiversidad.

En municipios como Acevedo, la especie comparte hábitat con reservas naturales y bosques protectores de agua. Allí, las comunidades rurales implementan prácticas como el café bajo sombra, el manejo sostenible del suelo, la protección de nacederos y la mínima alteración de cauces, con acompañamiento técnico de Conservación Internacional Colombia.

Historia científica de la especie

Aunque hoy la especie es reconocida en el piedemonte amazónico colombiano, su historia científica es reciente. Los primeros ejemplares fueron recolectados en Putumayo en 1974, pero permanecieron durante más de 45 años en colecciones biológicas sin ser identificados como una nueva especie.

Solo hasta 2019 se confirmó su clasificación taxonómica y recibió oficialmente el nombre de Osteocephalus omega.

Actualmente, se conoce su presencia en Putumayo, Caquetá y Huila, entre los 450 y 1.900 metros de altitud, en zonas asociadas a bosques húmedos y quebradas de montaña. Sin embargo, persisten vacíos de información sobre su reproducción, comportamiento nocturno y estado poblacional.

Por ello, el primer registro acústico realizado en Acevedo es considerado una nueva puerta de conocimiento para la herpetología en Colombia y para el estudio de anfibios en el Corredor Andino Amazónico.

Amenazas y llamado a la acción

La especie aún no ha sido evaluada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), pero Conservación Internacional Colombia advirtió que enfrenta amenazas derivadas de la deforestación, el uso inadecuado de agroquímicos y la degradación de fuentes hídricas.

Ante este panorama, la organización hizo un llamado a caficultores, comunidades rurales y autoridades ambientales para fortalecer los monitoreos nocturnos, el registro de cantos y la protección de corredores ribereños, considerados fundamentales para robustecer la evidencia científica y avanzar hacia modelos de producción sostenible.

El Corredor Andino Amazónico como territorio estratégico

El Corredor Andino Amazónico es señalado como un territorio estratégico para mantener la conectividad entre ecosistemas y conservar una de las regiones con mayor biodiversidad y diversidad cultural del país.

La investigación sobre biodiversidad en este corredor es implementada por Conservación Internacional en colaboración con ECO San Luis y cuenta con el apoyo de Walmart Foundation. El Pacto Hylea reúne a gobiernos locales, organizaciones comunitarias, ONG y empresas internacionales con el propósito de mejorar las condiciones sociales y ambientales de comunidades productoras de café y cacao en el Huila.