Pastor español condenado por desviar donación de 500.000 euros de Jackson Martínez
Pastor condenado por apropiarse de donación de Jackson Martínez

Pastor español enfrenta prisión por desviar donación millonaria de exfutbolista colombiano

Un escándalo financiero en una iglesia evangélica de España ha culminado con la condena judicial de un pastor que se apropió indebidamente de más de 516.000 euros donados principalmente por el exfutbolista colombiano Jackson Martínez. La Audiencia Provincial de Madrid dictó sentencia contra Tomás G. M., líder religioso de la Iglesia Evangélica Bautista de Sierra Oeste, por desviar durante años los fondos de la congregación hacia su patrimonio personal.

Los detalles del desfalco millonario

La investigación judicial reveló que entre 2016 y 2017, el pastor realizó múltiples transferencias desde la cuenta bancaria de la entidad religiosa hacia su cuenta personal, con montos que oscilaban entre pequeñas sumas y operaciones individuales de hasta 150.000 euros. La mayor parte de estos recursos provenían de Jackson Martínez, exjugador del Atlético de Madrid, Porto y la Selección Colombia, quien confirmó en el juicio haber donado más de medio millón de euros con el objetivo específico de apoyar "la difusión del evangelio".

Sin embargo, en 2020 el exfutbolista descubrió que su generosa contribución no había sido destinada a actividades religiosas, sino que había sido utilizada para fines completamente personales del pastor. "Cuando supe que no se habían destinado a la iglesia, exigí al pastor que los devolviera, pero este no lo hizo", declaró Martínez ante el tribunal español.

El destino del dinero donado

La sentencia judicial detalló cómo el pastor utilizó los fondos de la congregación para su beneficio personal:

  • Compra de un vehículo a su nombre
  • Pago parcial de la hipoteca de su vivienda personal
  • Transferencia de 260.000 euros a su hijo para la adquisición de un inmueble

El tribunal fue enfático al señalar que las donaciones hechas a entidades religiosas tienen un carácter condicionado, es decir, deben destinarse exclusivamente a los fines propios de la comunidad y no al enriquecimiento personal de quien las administra.

La respuesta judicial y la defensa del pastor

Por estos hechos, Tomás G. M. fue condenado por un delito continuado de apropiación indebida agravada. La sentencia le impone:

  1. Cuatro años de prisión
  2. Multa de 3.000 euros
  3. Obligación de indemnizar a la Iglesia Evangélica Bautista de Sierra Oeste por todo el dinero no recuperado
  4. Pago de intereses legales y costas procesales

Durante el proceso judicial, el pastor negó los hechos y aseguró que Jackson Martínez conocía todos los movimientos financieros, versión que fue completamente desestimada por los magistrados. Los jueces concluyeron que las operaciones se realizaron sin autorización ni conocimiento de la congregación, y que los miembros de la iglesia solo descubrieron el desvío del dinero en 2020, cuando revisaron las cuentas internas y detectaron los movimientos irregulares.

Consecuencias y posibles apelaciones

Aunque la condena ya ha sido dictada, la sentencia aún no es firme y puede ser apelada ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Este caso ha generado un importante precedente sobre la administración de fondos en entidades religiosas y la responsabilidad de quienes manejan donaciones destinadas a fines específicos.

El escándalo ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de los sistemas de control financiero en algunas organizaciones religiosas y la importancia de la transparencia en el manejo de las contribuciones de los fieles. Para Jackson Martínez, quien durante su carrera futbolística fue conocido por su generosidad y compromiso con causas sociales, este episodio representa una decepción significativa en su intento de apoyar actividades religiosas desde su retiro deportivo.