Familia Colmenares denuncia graves fallas en investigación fiscal tras absolución histórica
Luis Alonso y Jorge Colmenares, padre y hermano del estudiante de la Universidad de los Andes Andrés Colmenares, han expresado su profunda decepción y crítica hacia la Fiscalía General de la Nación tras la absolución emitida este 16 de abril a favor de Laura Moreno y Jessy Quintero, quienes habían sido señaladas por la muerte del joven ocurrida el 31 de octubre de 2010.
Un proceso judicial de 16 años con graves deficiencias
Las declaraciones de la familia se produjeron inmediatamente después de que la Sala de Casación Penal revisara una demanda presentada por los Colmenares, con la que buscaban revertir las decisiones de primera y segunda instancia para condenar a las dos mujeres. Sin embargo, el alto tribunal no encontró pruebas suficientes de su responsabilidad en el crimen, culminando así un proceso judicial que se extendió por más de una década y media.
"Hubo un homicidio; que no se hayan establecido las responsabilidades de quiénes lo causaron, eso es otra cosa", afirmó con firmeza Luis Alonso Colmenares. "Eso es algo que también hay que responsabilizar a la Fiscalía General de la Nación. Ahí lo que se evidencia son las deficiencias en el trabajo de la Fiscalía, de algunos fiscales, de algunos miembros corruptos del CTI y de algunos jueces corruptos que no valoraron lo que se aportó para el desarrollo del proceso".
Críticas específicas al procedimiento fiscal
Jorge Colmenares, hermano de la víctima, fue aún más específico en sus señalamientos: "Lo que esto demuestra es una falla total y clara en la Fiscalía y en el mal proceder de algunos fiscales". El familiar recordó que "desde el día uno, el primer fiscal del proceso de mi hermano quiso archivarlo y luego tuvimos un cambio constante de fiscales en todo este proceso".
Pese a la frustración por la falta de condenas, Jorge Colmenares manifestó cierta tranquilidad familiar: "Tristemente, no hay condenas, pero nos queda la tranquilidad como familia de que hemos luchado, de que somos persistentes y de que mi hermano fue asesinado hace 16 años". Esta declaración subraya el largo camino recorrido por la familia en busca de justicia.
La posición oficial de la Corte Suprema de Justicia
El magistrado Carlos Roberto Solórzano, ponente del caso, respaldó indirectamente las críticas familiares al señalar que "el fiscal que tuvo a cargo la indagación e investigación incurrió en errores manifiestos al realizar el juicio de imputación". Según el magistrado, estos errores "se extendieron a la acusación" y generaron "un proceso caótico, durante el cual no pudieron esclarecerse varios aspectos medulares de los cargos".
La Corte Suprema fue particularmente crítica al describir cómo la Fiscalía formuló cargos excesivos sin suficiente respaldo probatorio, una práctica que calificó como "inadmisible" y que pudo haber obedecido a "errores protuberantes en la valoración de las evidencias o, peor aún, si se hizo para presionar a la procesada".
Los hechos que conmocionaron a Bogotá
El cuerpo de Andrés Colmenares fue hallado el 1 de noviembre de 2010 en un caño cercano al parque El Virrey, en Bogotá, muy cerca del lugar donde había estado celebrando una fiesta de disfraces con compañeros de la Universidad de los Andes. Aunque inicialmente se manejó la hipótesis de suicidio, los moretones en el rostro del cadáver y otras evidencias forenses descartaron esta posibilidad, dando paso a la investigación por homicidio que ahora, tras 16 años, culmina sin responsables condenados.
La familia Colmenares ha dejado claro que, aunque el proceso judicial haya concluido con esta absolución, su lucha por esclarecer completamente los hechos y señalar las fallas institucionales continúa, manteniendo viva la memoria de Andrés y exigiendo responsabilidades por lo que consideran una investigación deficiente desde sus inicios.



