Condena histórica por abuso policial durante protestas sociales
Un juez penal ha emitido una sentencia condenatoria en primera instancia contra dos expolicías por el asesinato de un manifestante durante las protestas sociales de septiembre de 2020 en Soacha, Cundinamarca. Los procesados, identificados como Óscar Alexander Márquez y Wilmer Andrés Ricaurte, fueron declarados responsables de los delitos de homicidio y ocultamiento, alteración o destrucción de material probatorio.
Los hechos que conmocionaron a Colombia
Los uniformados, quienes en ese momento pertenecían al CAI de Policía León XIII en Ciudad Verde, atendían una manifestación social el 9 de septiembre de 2020. Esta fecha coincidió con el estallido social nacional en contra de algunas políticas del gobierno de Iván Duque, marcado por numerosas protestas en todo el territorio colombiano.
Horas antes de este lamentable incidente, en Bogotá había ocurrido el asesinato de Javier Ordóñez en otro escándalo de abuso policial que generó indignación nacional. El contexto de tensión social y violencia policial marcó profundamente aquellos días de movilización ciudadana.
La manipulación de la escena criminal
Según las pruebas presentadas por la Fiscalía General de la Nación, Márquez utilizó de manera desproporcionada su arma de dotación, causando la muerte del manifestante. Mientras tanto, Ricaurte habría manipulado el armamento con el objetivo específico de despistar a las autoridades y eliminar cualquier rastro del crimen.
El ente investigador logró demostrar contundentemente que ambos acusados alteraron deliberadamente la escena del crimen, cambiaron municiones y ejecutaron acciones coordinadas para desviar la investigación penal. Esta manipulación de evidencias complicó significativamente el proceso judicial inicial.
Proceso disciplinario y judicial paralelo
En el ámbito disciplinario, la Procuraduría General de la Nación ya había llamado a juicio a ambos expolicías en el año 2023, evidenciando la gravedad de los hechos desde múltiples perspectivas institucionales.
La sentencia judicial, aunque en primera instancia, representa un hito importante en la lucha contra la impunidad en casos de abuso policial. El despacho judicial emitió un sentido fallo condenatorio que establece claramente la responsabilidad individual de cada uno de los procesados según su participación en los hechos.
Próximos pasos en el proceso legal
Se espera que en una próxima diligencia se conozca el monto específico de la pena que deberán cumplir los condenados. Al tratarse de una sentencia de primera instancia, los procesados conservan el derecho a apelar la decisión ante un juez de mayor jerarquía, quien revisaría el caso en detalle.
Este fallo judicial llega en un momento crucial para el sistema de justicia colombiano, que enfrenta numerosos casos de violencia policial durante protestas sociales. La decisión establece un precedente significativo sobre la responsabilidad penal de los uniformados que exceden sus funciones durante labores de control de manifestaciones.
La comunidad de Soacha, particularmente afectada por este caso, sigue atenta al desarrollo del proceso judicial que busca establecer justicia para la víctima y su familia, mientras se envía un mensaje claro sobre la importancia de respetar los derechos humanos durante las protestas sociales.



